Este 1 de abril de 2014, Luis García Montero escribe en Infolibre una columna titulada ‘Querido Armando’ en la que arranca diciendo:
España soportaba la piel amarillenta de los enfermos como si estuviese iluminada por una bombilla pobre. Sí, contar España era hablar de niños descalzos a la entrada de los pueblos, de caminos de herradura, plazas sucias, fondas descuidadas y tabernas con vino peleón
Añade que:
Era hablar del miedo a la Guardia Civil y de recuerdos callados bajo una atmósfera sin higiene, como los retretes y los suburbios.
Y concluye que:
Contar España: eso es lo que hicieron un grupo de narradores sociales en los años 50 y 60 del siglo XX. Antonio Ferres, Alfonso Grosso, Jesús López Pacheco y Armando López Salinas optaron por un realismo descarnado para hablar de la miseria como una parte más de la represión política

