Este 22 de abril de 2014, Juan Carlos Escudier escribe en Público una columna titulada ‘Corruptos y pringaos’ en la que arranca diciendo:
El balance judicial de la corrupción en España -1.700 causas abiertas, 500 imputados y sólo 20 penados – viene a confirmar que el talego es un club muy elitista que tiene reservado el derecho de admisión a los políticos y a sus contratistas, y si algunos logran pasar es únicamente porque se ponen pesadísimos
Añade que:
Para hacernos una idea, es más fácil que un tipo con calcetines blancos entre en una discoteca megapija que un servidor público acabe entre rejas
Y concluye que:
Lo previsible es que algún emprendedor se decida a abrir un museo en el que exponer los trajes de la Gürtel

