Este sábado 14 junio 2014 Juan Manuel de Prada titula Unión de rufianes su columna de opinión en el diario ABC.
Ahora ya nadie podrá decirme, cuando moteje de Unión de Rufianes a esta banda, que los estoy insultando, sino tan sólo describiendo; y ni siquiera esa cofradía farisaica que se rasga las vestiduras porque en mis artículos escribo «echar un polvo» podrá escandalizarse: pues aduciré que echarlo, si es con moza del partido, se considera desde ahora mismo «economía de mercado», lo cual es dogma de fe liberal; y, por lo mismo, echarlo con la parienta pasa a ser «economía sumergida» y práctica fraudulenta que conviene perseguir.
Añade:
Que la Unión de Rufianes haya decidido incorporar al cómputo de la actividad económica el trasiego de lupanar y las esnifadas de farlopa se me antoja por completo congruente con su naturaleza babilónica. […] Pero no sólo de pan vive el hombre, ni sólo de amancebarse con su mano la ciudadanía europea, sino también de echar una canita al aire los findes; y así se explica que, mientras la actividad económica europea se estanca, la prostitución y el tráfico de drogas sean negocios pujantes.
Y concluye:
Sólo un beneficio traerá esta nueva forma de computar el producto interior bruto: por primera vez en su vida los rufianes de Bruselas contribuirán a elevar los porcentajes de la economía (y no, como es costumbre en ellos, a hundirlos en el subsuelo); pues, como bien saben camellos y alcahuetas, no hay gremio que gaste más dinero (el que nos rapiñan con impuestos) en pindongas y farlopa que estos pájaros.
