Desde el parqué del Ibex 35

El parón en la UE, toque de atención para España y el Gobierno Rajoy

El parón en la UE, toque de atención para España y el Gobierno Rajoy
Guindos, Sáenz de Santamaría y Montoro. TR

El ecuador del verano está ya más que sobrepasado para la bolsa y sigue sin oxígeno. Cierto que la semana no ha ido del todo mal, pero el volumen es escasísimo y no sirve realmente como verdadera referencia. Ya se sabe que en verano se pueden subir los índices mucho o bajar también mucho y todo ello con poco dinero y escaso interés.

Es interesante ver siempre la inversión en bolsa en el medio y largo plazo y desde luego en este último, el IBEX se ha comportado más que bien. El viernes cerró en el entorno de los 10.200 puntos y es difícil prever qué hará en los próximos días.

Los conflictos geopolíticos siguen ahí y tampoco ayudan los datos que se han conocido sobre la marcha de la economía europea en el segundo trimestre. El PIB español ha triplicado el de la media y se ha comportado mejor que Alemania, Francia o Italia.

Este parón lógicamente no nos ayuda nada a la recuperación, aunque el gobierno y otros ejecutivos vean en estas cifras factores exógenos y temporales. Veremos. La realidad es que nuestros mayores socios y compradores no funcionan.

Unos porque se ven afectados por la crisis con Rusia, otros no han hecho los deberes, aunque estén en ello e Italia, por ejemplo, que no ha hecho nada y no parece que vaya a hacerlo. Incluso el primer ministro italiano se ha permitido desafiar a la Unión Europea.

No voy a pasar por alto el problema de deuda pública que tiene España y cuyo volumen está ya en el billón de euros. Otras economías andan más o menos, pero esto no debe ser ningún consuelo, ni siquiera que se haya producido para sanear, ayudar, contribuir al mejor funcionamiento del sector privado que es quien crea empleo. Hay que atajar este problema, como lo están haciendo las familias y las empresas.

La losa de otro modo seguirá ahogándonos para el futuro y nos atará de pies y manos un presupuesto de gasto aún demasiado grande.

Es cierto que estamos ganando competitividad, que hay más empleo, más autónomos y que mejoran algunos otros indicadores, pero si queremos que la incipiente recuperación siga y llegue a los ciudadanos más pronto que tarde hay que seguir vigilando los gastos y acelerar y profundizar en la bajada de impuestos a los ciudadanos y a las sociedades para deje de ser un auténtico impuesto al empleo y a la prosperidad.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído