La Marea de Pérez Henares

Alcaldes : ¿Elección directa o lista más votada?. No es lo mismo

En el debate sobre elección de alcaldes en que vamos a estar enfrascados los meses venideros hemos empezado, como siempre, mal y por el tejado. Los unos, los otros y nosotros. Estos por plantear una cosa que en realidad son dos, al mismo tiempo y que pueden resultar contradictorias, aquellos por coger el rábano por las hojas y sacar a pasear como primer argumento el alarido ofendido. Y nosotros entrando ya en la trinchera porque en esta deriva profesional los valores periodísticos, arrumbados los principios de independencia y y la intención de objetividad y análisis se miden ahora por la militancia más sectaria, la manipulación más grosera y , sin pudor, exhibida, y la carrera por ver quien ofrece el púlpito mas alfombrado y el mejor cuadro de palmeros a los “amigos” .

Desde hace un sin fin de elecciones municipales, desde las primeras del 79, algunos cayeron en la cuenta de cierta perversión de nuestro sistema que permitía enjuagues partidarios que podían suplantar la voluntad de las gentes. El fenómeno ha ido, como sucede con los tumores, a más y a peor. Listas que se presentan tan solo con la voluntad de arrancar un escaño y comerciar luego con él. Y lo de comerciar, comprar y vender no es en absoluto metafórico. Pactos post electorales con el único objetivo del derribo de quien tenía los mayores apoyos populares y una ristra añadida de componendas y trueques que han causado un serio deterioro y han contribuido al enchufismo y la corruptela que tanto lleva ensuciando a nuestra democracia.

Para terminar con este estado de cosa, y no desde ahora, sino desde hace muchos años y ademas bien constrastadas en democracias europeas, hay formulas muy sencillas. Partiendo de una base, que su alcalde lo elijan, en verdad , sus ciudadanos. De manera directa y no por persona interpuesta. Es muy sencillo, en realidad. Si un cabeza de lista logra la mayoría absoluta de votos y concejales nada hay que hablar, pero si no la alcanza, procédase a una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados y sean los votos y no los pactos de “casta”, por utilizar la palabra en boga quienes tengan la palabra. Aunque me parece que ahora los que la emplean de continuo, y viéndose ya como parte de la misma, quieren preservar el trapicheo. Pueden los partidos descartados llegar en este caso a pactos y alianzas de recomendación de voto a los “suyos”.

Pero quienes deciden que seamos todos.
Ninguna tacha democrática hay en ello. Muy al contrario. Se regenera y se devuelve la voz al “pueblo” para que emita veredicto definitivo. Tanto es así quetal propuesta ha figurado en reiterados programas electorales, con asiduidad en los de la izquierda y el PSOE en particular. Ahora, sin embargo, parece que es mentarles la bicha. Dicen que porque no toca, que porque es trampa, que se cambian las reglas de juego a mitad de partido. No es verdad. El partido anterior el de 2011 a 2015, acaba y este es el mejor momneto para mejorar las reglas del póximo, antes de que empiece. Nó parece razón sino excusa y acusar al contrario en realidad de lo mismo que se pretende. “?Que es lo que más nos conviene al partido?”. Y el PSOE cree que puede pescar mucho en variadas alianzas con IU, Podemos, Compromis y nacionalismos presuntamente de izquierdas. La respues es clara, que se agrupen en esa segunda vuelta y si obtienen más votos que gobiernes.

Por parte del PP tambien se huele trampa en la formulación. Porque no es lo mismo la lista más votada que la elección directa. En absoluto. Y no pueden convencernos de que esta opción es la más democrática y la que garantiza mayor pureza representativa. Una lista de un 35 % puede ser la mas votada pero hay un 65% que no la apoya y ello es una absoluta evidencia matemática.

Por ello los “populares” deben aclarar ante la población por donde va en verdad su propuesta. Si por este lado, que es su vieja aspiración partidaria, pero que no es de recibo y si indica una pretensión de obtener ventaja retorciendo la ley o por el otro, donde de verdad lo que se persigue es que las ciudades tengan el alcalde que los ciudadanos quieren tener y no el que les impone un pacto de despacho entre partidos. Si es el primer caso mi desacuerdo, como siempre, es patente, si es el segundo mi apoyo no de ahora, sino tambien desde hace tiempo, y quien se queda sin argumentos es el PSOE. Sin argumentos democráticos. Porque el que el alcalde lo voten las gentes y no los Comités Federales o las Juntas Nacionales es una propuesta impecable. Y que habría de serle tan querida como a su compañera, la española y alcaldesa de Paris, Ana Hidalgo.. En primera vuelta no fue la lista más votada, pero en segunda y con el apoyo del conjunto de la izquierda , logró la alcaldía de Paris. Pues que ganen así la alcaldía de Madrid y no como parece que quieren hacerlo ahora y es pactando a diestro, siniestro y con quien sea para conseguir la vara de mando.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Antonio Pérez Henares

Ejerce el periodismo desde los 18 años, cuando se incorporó al diario Pueblo. Ha trabajado después en publicaciones como Mundo Obrero, Tiempo, El Globo o medios radiofónicos como la cadena SER. En 1989 entró al equipo directivo del semanario Tribuna, del que fue director entre 1996 y 1999. De 2000 a 2007 coordinó las ediciones especiales del diario La Razón, de donde pasó al grupo Negocio, que dirigió hasta enero de 2012. Tras ello pasó a ocupar el puesto de director de publicaciones de PROMECAL, editora de más de una docena de periódicos autonómicos de Castilla y León y Castilla-La Mancha.

Lo más leído