Este sábado 13 septiembre 2014 Enric González titula Frustración su sección 43 grados en El Mundo.
ESPAÑA no tiene solución. No me pregunten a mí por qué, pregunten a la Historia. Pero sí tiene arreglo. La cuestión catalana, endémica y muy notoria, ha ido arreglándose una y otra vez.
Añade:
Los arreglos han sido malos (el regeneracionismo del 98 y su expresión durante el franquismo), discutibles (el proteccionismo favorable a Cataluña) o bastante buenos (el régimen de la Transición recién concluido); cada arreglo ha durado, más o menos, una generación, y luego ha habido que buscar otro. Ortega y Gasset, un señorito frívolo y muy, muy inteligente, tuvo razón en su célebre discurso de 1932: el término clave es conllevar. En eso estamos hoy.
Y concluye:
Al Gobierno de Mariano Rajoy no le falta razón al esgrimir la ley y mirar hacia otro lado, porque ganará. Y, sin embargo, se equivoca. Hace falta un arreglo que nos permita repartir frustraciones e ir tirando hasta la próxima generación.
