PEDROJOTA RAMÍREZ

«Ana Botín siempre ha buscado la empatía con el periodismo, profesión a la que un día se planteó pertenecer»

"Ana Botín siempre ha buscado la empatía con el periodismo, profesión a la que un día se planteó pertenecer"
Pedrojota Ramírez. PD

Este domingo 14 septiembre 2014 Pedrojota Ramírez titula God Save the Queen su Carta de un arponero ingenuo en El Mundo.

¿Qué tienen en común Robert Thomson, mano derecha de Murdoch y máximo responsable de un grupo que incluye al Wall Street Journal y al Times, James Harding, director de BBC News con nueve mil periodistas a sus órdenes, y Lionel Barber, artífice como director del Financial Times del mayor éxito de la prensa digital? Además de ser tres de los cinco periodistas más influyentes del mundo, los tres son amigos personales de Ana Patricia Botín.

Añade:

Mientras su padre consideraba a la prensa como una pieza más en el tablero del poder y por eso trataba de controlar y ordenar su propiedad, atando corto a los editores, ella siempre se ha esforzado por entender a los periodistas. Mientras su padre mantenía con los responsables de los medios una cordial distancia, eventualmente interrumpida por uno de sus copiosos desayunos a pie de despacho o por la ritual tarea de arrojar unas migajas a los peces cuando se los llevaba invitados al circo de la Fórmula 1, ella siempre ha buscado la empatía generacional e intelectual con una profesión a la que un día se planteó pertenecer. Mientras su padre reaccionaba ante las noticias que no eran de su agrado enviando a la redacción de turno a algún ejecutivo agresivo -siempre más papista que el Papa- con la zanahoria en una mano y el palo en la otra, ella siempre ha respondido a las crisis con transparencia e información.

Y concluye:

Desde el manido tópico de que el estilo es el carácter, veo la llegada de Ana Botín a la cumbre como una gran oportunidad de cambio en las reglas de juego del capitalismo español. Lo último que nadie puede decir de ella es que su personalidad sea blanda, pero su experiencia sin precedente en la escena financiera internacional le ha demostrado que suele ser más útil el ejercicio de lo que Joseph Nye bautizó como soft power -o sea la capacidad de persuasión basada en la eficiencia- que la ruda demostración de fuerza que levanta ampollas por doquier.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído