DAVID GISTAU

«El PP sacrifica hasta los imperativos morales autoimpuestos cuando no le son útiles»

"El PP sacrifica hasta los imperativos morales autoimpuestos cuando no le son útiles"
David Gistau.

Este 17 de septiembre de 2014, escribe David Gistau en ABC una columna titulada ‘El colado‘ en la que arranca diciendo:

Hace casi tres años que Rajoy y Sáenz de Santamaría asisten a los consejos de su gabinete sin animarse a preguntar quién es el desconocido con gafas, rostro anguloso y pelo cano que está sentado entre sus ministros como uno más. Disimulan, le permiten participar e incluso servirse café, tal vez por miedo a que el colado sea un perturbado capaz de reaccionar con violencia si alguien le dice que abandone la sala porque los miembros del Gobierno deben discutir cosas de adultos. La infiltración de ese extraño con el que ni los escoltas se atreven es tan profunda y asombrosa que este cronista lo ha visto incluso durante las sesiones parlamentarias.

Añade que:

Me da la impresión de que exactamente lo mismo le ha ocurrido al Gobierno con el hombre que se hace pasar por ministro de Justicia, sólo que han estado sacando el córner durante casi tres años. Por eso ahora que les ha montado un lío con la reforma del aborto todos reniegan de él, y dicen no conocerlo ni saber cómo ha llegado a circular su proyecto a pesar de que los consejos de ministros son jerárquicos, y ningún proyecto sale del borrador sin la aquiescencia y la implicación del presidente y de la vicepresidenta del Gobierno.

Y concluye que:

Lo cierto es que se trata de un recurso muy grosero para tapar otra evidencia: que el PP sacrifica hasta los imperativos morales autoimpuestos cuando no le son útiles o cuando una encuesta indica que acarrean desgaste electoral. Después del imperativo moral del Faisán, ahora liquida el imperativo moral del derecho a la vida y trata de hacer pasar por un lunático al ministro que lo verbalizó, es de suponer que con el conocimiento de su jerarquía, o de lo contrario habría sido cesado. Otra cosa es que la reforma fuera en sí regresiva hasta hace tres generaciones, con el pretexto de corregir liviandades de Zapatero, y que el PP haya descubierto que no conocía su propio partido, sino que confundió un estrato sociológico con el todo.

 

Autor

Antonio Chinchetru

Licenciado en Periodismo y tiene la acreditación de suficiencia investigadora (actual DEA) en Sociología y Opinión Pública

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