Este 25 de septiembre de 2014, escribe Maruja Torres en eldiario una columna titulada ‘Gallardón y otros placeres’ en la que arranca diciendo:
Amadísimos hermanos y hermanas, he de haceros una confesión. Y es que, desde que él es ex, pero que muy ex, y a pesar de todo lo que ha dejado colgando, a pesar del pérfido Gobierno que le cobijó y que sigue en la enfangada brecha; y del cizañoso presidente que le dio la espalda, y que continua pendiendo sobre nuestras cabezas.
Añade que:
Nadie encontrará una sola línea escrita por mí en su favor, ni siquiera cuando le arrullaban los propietarios, y no pocos capos, del diario en el que yo entonces trabajaba, que veían en él una posibilidad de contar con favores en la derecha.
Y concluye que:
No era un verso suelto del PP. Era un ultra más que sonaba a destiempo. Un arrogante desafinado, incluso dentro de su propio coro.

