Este 30 de octubre de 2014, escribe Kiki Méndez-Monasterio en La Gaceta una columna titulada ‘Hacemos lo que podemos‘ en la que arranca diciendo:
El PP se deshace lentamente -como una ucedé cualquiera- con ese curioso matiz de los partidos del centro, que son los únicos capaces de disolverse mientras ocupan el poder, porque esas mayorías que en otras formaciones son cemento de intereses, para ellos se transforma en un terrible disolvente.
Añade que:
Así hemos contemplado estos años la larga marcha hacia el centro -o sea, hacia la nada- que es lo más parecido que ha habido en política a la carrera interminable de Forrest Gump, cuando corría el tipo como un desesperado sin destino alguno, y le jaleaban memos de toda condición, algunos incluso trotando junto a él.
Y concluye que:
El PP concurrirá a las próximas elecciones con un único punto en su programa: “que viene el coco”, tratando de hacer el negocio del miedo, que es el que hacen las tiendas de los chinos en Halloween. Gil Robles ya lo utilizó hace un porrón de años. Y le salió como le salió.
