Falta la Reina Letizia y sobra la infanta Cristina

La Familia Real y el cuadro photoshop

La Familia Real y el cuadro photoshop
La Familia Real española pintada por Antonio López. AL

Los ‘arreglos’ virales al cuadro de Antonio López que muestra a la ex familia real están dando la vuelta al mundo. La cosa está provocando muchas risas: primero, por la tardanza del genio en concluir el famoso cuadro, que ya no representa al actual escalafón de la primera familia española.

Veinte años son muchos años para pintar un cuadro, aunque el autor sea aquel a quien en la Facultad de Bellas Artes llamaban, llamábamos quienes por allí pululábamos, con admiración, ‘Antoñito’.

Y, claro, el cuadro llega desfasado: falta la Reina Letizia, sobra la infanta Cristina -por cierto ¿cuándo piensa renunciar a ese título la señora de Urdangarín?–, a quien iba a ser Felipe VI le faltan algunos toques de madurez y a su padre, Juan Carlos I, se le presenta en la fotografía, tan tratada con pictórico photoshop, pues eso: con dos décadas menos.

No es el de Antonio López, desde luego, el retrato de la familia real española. Y, lamento decirlo -puede que hasta me equivoque: estoy dispuesto a rectificar cuando vea el dichoso cuadro en directo, y no a través de fotografías–, no es ni siquiera un buen retrato.

Acartonado, ‘pelota’, manierista, falto de convicción. A mi siempre admirado Antonio López se le da mejor retratar a la Gran Vía que a las testas coronadas. O, ya que estamos, que retratar a los humanos, sin más.

Por eso, no me extraña que el ingenio popular se haya lanzado, a través de la omnipotente Red, a ‘modificar’ el tan cacareado trabajo del pintor de cámara.

Desde meter en el lienzo al pequeño Nicolás hasta colocar en la mano de doña Cristina un maletín negro del que sobresalen algunos billetes, hay de todo. El retrato se ha convertido en la rechifla universal, precisamente cuando la Corona española está tomando decisiones que no harán sino prestigiar más a esa Institución por la que tanto está haciendo su actual máximo titular.

Tampoco me extraña el que dicen que ha sido enfado de doña Letizia al verse excluida de una obra que se encargó para reflejar la realidad de la familia real española. Cuadro, en definitiva, de corte menor, que no merece la expectación con la que, durante tantos años, hemos estado aguardando.

Y el maestro bien podría dedicar el pago recibido a algún tipo de destino benéfico: esta vez no se ha merecido, me parece, el estipendio.

El, Antonio López, no se creyó el encargo y, claro, le ha salido como le ha salido: protagonista del cachondeo en las redes sociales, que no respetan nada y, menos, lo que no merece respeto.

 

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