Carmen Tom‡s

Negar la recuperación, un argumento estéril

La discusión en los últimos días se ha centrado en si la recuperación es un hecho o no. El presidente del gobierno cree que la crisis es historia en algunos aspectos, aunque luego añadió que no lo será del todo hasta que no llegue claramente a las familias. Podemos seguir días y días discutiendo si se puede decir que la crisis ha pasado, a la luz de los datos que ya tenemos encima de la mesa; si no se debe decir porque es insultar a muchas familias que aún lo están pasando mal; si filosóficamente no es exacto ni justo asegurar que lo peor ha pasado puesto que aún más de 4 millones de personas están en paro. Podemos discutir sobre esto horas y quizás no nos pongamos de acuerdo. Lo que es un hecho son las cifras, las estadísticas y éstas, todas, se han dado la vuelta. Claro que todos los españoles no tienen empleo, que no todos se compran un coche o una vivienda, pero hace apenas un año no se vendían ni coches ni casas, el paro subía, las afiliaciones caían, no se creaban empresas, ni subían los autónomos. Es lo mismo que ocurría, pero al revés, cuando la crisis se nos venía encima y, se podría decir, que los mismos no la veían por ningún lado. Llegaron tarde a la crisis y puede que ahora estos mismos lleguen tarde a la recuperación. El paro y lo saben muchos de los que están negando la mejoría económica es la última variable del cuadro que cambia de signo. Lo fue también en la crisis. Ningún empresario o autónomo va a empezar a contratar masivamente. La confianza llega poco a poco y sólo cuando se asientan ciertas variables se piensa en aumentar la plantilla.

Esas son las cifras y ahora vienen las previsiones y éstas son aún mejores para 2015 incluso que las del propio gobierno. Dos institutos independientes, además de algunas instituciones internacionales, han hecho públicas estos días sus perspectivas de crecimiento y paro para España. Por ejemplo, el consenso de Funcas cree que el PIB crecerá un 2,4 por ciento y el IEE lo eleva hasta el 2,5 y con posibilidades de que sea aún mayor. Para este organismo, el paro bajará del 20 por ciento a finales de 2015. El bajo precio del petróleo, el menor coste de la financiación para todos, la caída del euro son algunas de las razones en las que se basan estas mejores previsiones. El IEE va aún más lejos y asegura que «la competitividad avanzará de tal forma que se podría cerrar el año por encima de Alemania».

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