Este 22 de enero de 2015, escribe Isabel San Sebastián en ABC una columna titulada ‘¿Quo vadis, Pedro?‘ en la que arranca diciendo:
El líder de los socialistas está perdiendo algo más indispensable aún en política que la brújula, o su versión contemporánea denominada GPS. Está perdiendo los apoyos que tenía dentro del PSOE, que nunca fueron muy sólidos.
Añade que:
Los escenarios que se abren ante los ojos del madrileño distan de ser halagüeños. Hasta la fecha la única batalla que ha ganado era de carácter interno y se saldó con heridos leves aunque rencorosos. Claro que al menos esa, la de las primarias frente a Eduardo Madina, la libró. Su rival en la pugna por la candidatura y el timón de mando, Susana Díaz, no puede decir ni eso.
Y concluye que:
La mayor amenaza política a la formación que dirige, la peor de sus pesadillas, en amable y distendida charla con el hombre que, desde el Gobierno, arruinó al país con sus políticas y hundió en la miseria al PSOE. Con «amigos» como ZP es evidente que Sánchez no necesita adversarios. Tampoco Díaz, por cierto. Hay bocas cuyos elogios pueden resultar letales.

