Este 23 de enero de 2015, escribe Ely del Valle en El Semanal Digital una columna titulada ‘El ciudanado Bergoglio le hace un par de «rotos» al Papa Francisco’ en la que arranca diciendo:
Cuando Jorge Mario Bergoglio se convirtió en el Papa Francisco sorprendió al mundo por su naturalidad y por su valentía a la hora de abordar los problemas de la Iglesia de una manera tan directa como desconocida en sus antecesores.
Añade que:
Sin embargo, en los últimos quince días, Francisco ha tenido dos patinazos importantes. El primero cuando para defender que la libertad de expresión no da derecho a insultar ni a vejar a ninguna religión, prescindió del precepto bíblico de poner la otra mejilla y optó por el ojo por ojo, que aunque también está recogido en las Sagradas Escrituras, no parece que sea un ejercicio propio de un Papa.
Y concluye que:
El Papa, que solo es infalible según la doctrina católica cuando promulga una enseñanza dogmática en temas de fe y moral, haría bien en poner un límite a su campechanía, porque tan malo es vivir ajeno a la realidad como pasarse de «humano».
