Este 5 de febrero de 2015, escribe Kiko Méndez Monasterio en La Gaceta una columna titulada ‘Pacto antiterrorista’ en la que arranca diciendo:
Uno de los chistes más macabros del terrorismo todavía nos lo están contando. Es la diferencia entre las penas a las que fueron condenados los criminales -que se medían por siglos- y los años que de verdad han cumplido en prisión.
Añade que:
A cada cual le han concedido la libertad por la milonga de turno -que su madre estáenferma, que él tiene tos, que si la vía Nanclares o el indulto de Jesús el Cautivo. Algunos no han tenido ni que teñirse las canas antes de regresar a su pueblo, en el que probablemente gobierna otra de esas hienas de las que hablaban los socialistas. De pudrirse nada.
Y concluye que:
Con este historial de lucha antiterrorista, me temo que el yihadismo no se verá muy amedrentado con el pacto que han firmado Rajoy y el efímero Sánchez.
