El diario El País publica este 17 de junio de 2015 un editorial titulado ‘Bienvenidos al poder’ en el que arranca diciendo:
No había otra opción digna que no fuera la salida de Guillermo Zapata como concejal de Cultura y Deporte de Madrid para saldar el redescubrimiento de comentarios antisemitas y de desprecio a víctimas de ETA realizados por él años atrás.
Añade que:
La realidad es que en Twitter no se plasma una conversación particular, sino pública, y todo cuenta cuando se trata de cargos rodeados de altas expectativas. Las quejas por el marcaje a los nuevos actores políticos son irrelevantes, puesto que se habían atribuido una elevada superioridad moral y política, y no deben protestar por estar sometidos a un escrutinio intenso.
Y concluye que:
Al final, Zapata tenía que caer aunque solo fuera porque el PSOE, que había apoyado la investidura de Carmena, ha presionado con firmeza para ello; igual que José Antonio Griñán ha formalizado la renuncia al escaño de senador para facilitar la gestión de Susana Díaz, una de las condiciones que Ciudadanos había planteado a cambio de su voto a la investidura de la presidenta andaluza. Las nuevas formaciones son bienvenidas al poder, aunque no sea exactamente lo que esperaban.
