Raúl del Pozo

Estamos como piojos en una costura; los piojosos que van a llegar al poder

Estamos como piojos en una costura; los piojosos que van a llegar al poder
Raúl del Pozo. PD

En El Mundo, Raúl del Pozo titula este 22 de octubre su columna «Pablo es ‘Play'» y se inspira en el libro del dirigente comunista Felipe Alcaraz donde deja al clan de Podemos a la altura del betún:

«Estamos como piojos en una costura. Los piojosos que van a llegar al poder. Pero al poder no se llega, se asalta. Lerchundi estuvo en el bloqueo de la Puerta del Sol. Luchó con dos cojones, pero se ha desnortado. No está en ningún círculo». Así habla Play (Pablo Iglesias) en Eclipse rojo, que también podría llamarse Eclipse de Sol. En la novela, el dirigente comunista Felipe Alcaraz hace un mordaz y demoledor informe de Podemos en el cuarto aniversario del 15-M. Hay personajes reales con cameos -Anguita, Cayo, Centella- y personajes ficticios. Refleja el libro la pérdida de una oportunidad histórica, destruida por la obsesión de ganar, cambiando el impulso constituyente por el hambre del centro. Retrata a los «traidores-liquidadores, al fulanismo». «Me dijo Pablo que necesitan dirigentes comunistas, no dirigentes del PCE», dice uno. «Ya. Lo que pasa es que los dirigentes comunistas no se pueden encontrar en El Corte Inglés», contesta el otro.

Aclara que:

En el libro, los de Podemos piensan que lo que han de hacer no lo puede hacer IU, lastrada por el «anquilosamiento que ellos creen que son principios». Se describe al enemigo como una muralla muy alta. Hay críticas a los dirigentes. «¿Por qué odian a Centella los neocarrillistas-se pregunta alguien-, si es un personaje que no se mojaría el día del diluvio universal?». En sus páginas de novelista de primera, Felipe analiza la postura de Alberto Garzón entre los quincemayistas; sale bien parado, después de ser criticado hasta el límite por los suyos como presunto traidor.

Añade:

Pablo Iglesias es Play, como le llamaban las Juventudes Comunistas («Le das al play y empieza el discurso sin dudas, sin paradas»). Es un dirigente obsesionado por la comunicación más que por el poder político. En Juego de Tronos, su biblia, el poder es una sombra y un hombre muy pequeño puede proyectar una sombra muy grande. Íñigo Errejón es la teoría del viaje al centro, ya que Pablo, al dejar el marxismo, se queda vacío.

Comenta:

Errejón aparece como Gramsci en el supermercado, una amalgama con Perón-Laclau, «procedía de los círculos anarquistas, es un anticomunista férreo». Monedero queda como primera víctima de Errejón. «Podemos -según Juan Carlos- ha tenido miedo, ha dejado atrás su irreverencia». Pero Pablo, que da explicaciones de tebeo, dice que los intelectuales tienen que volar como Juan Salvador Gaviota.

Y concluye:

Es apasionante el relato del último Madrid, con los ojos tristes de los 227 perros del Prado. «Los reyes de la mirada estólida y sangre podrida se han quedado sin sus mastines». De Argumosa a Lavapiés, en el grupo de WhatsApp comenta Carolina: «Es bonito eso de que quien habla es la Puerta del Sol». Y añade otro personaje: «Aquí nacimos los de Podemos, junto a los jóvenes desesperados. Somos del Real Madrid y del Atlético colchonero, somos el oso y el madroño, somos el exilio y el reino, somos Pasionaria y Sarita Montiel». «Entre las víboras y el proceso de regeneración se produce la dialéctica literaria de esta novela», me dice Alcaraz.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído