Raúl del Pozo

«El plan B de Mas es que haya nuevas elecciones en marzo de 2016»

"El plan B de Mas es que haya nuevas elecciones en marzo de 2016"
Raúl del Pozo. PD

Raúl del Pozo habla de la desconexión catalana y vaticina nuevas elecciones en Cataluña después de que el Tribunal Constitucional frene este 9 de noviembre de 2015 la patochada separatista:

Josep Pla describía una Barcelona inextricable tomada por los soldados en la huelga general, con los gorriones gritando en la humanidad de La Rambla. «Escudellers, como la boca del lobo, el mercado del amor desbordante». Nada queda de aquella Barcelona. Hoy lunes no habrá ni pistoleros, ni somatens. Y sin embargo podría aprobarse en el Parlament una declaración unilateral de independencia (DUI) e iniciarse la «desconexión» con España.

Una Cataluña al borde de la quiebra, con un partido hegemónico (CDC) que ha saltado por los aires, sin un presidente electo, mostrará su deseo de independencia. Con este solemne motivo he hablado con algunos testigos en primera línea y todos coinciden en decirme que no habrá investidura de Mas ni el martes ni el jueves, aunque no es imposible que este día dos diputados de la CUP se pasen al enemigo.

Mientras, Mas sufre el rechazo en una soledad gótica. Prepara un discurso que no convencerá a la mayoría; idea algo que no quería: un plan B, nuevas elecciones en marzo con una CDC desembarazada de la dinastía Pujol.

Dice que:

Los catalanes cercanos a la Generalitat tienen las cosas claras: este mismo lunes 9 de noviembre de 2015 habrá DUI, se recurrirá al Tribunal Constitucional, que aceptará el recurso y se suspenderá la declaración con la advertencia de lo que puede suceder a quien desobedezca. «Si alguien intenta saltarse la advertencia, será multado, incluso imputado por delitos muy graves», dicen algunos. Otros piensan que no va a pasar nada. «Se esperará al 20-D para analizar los resultados y, si son favorables, se emprenderá el camino del diálogo constitucional y se llegará a un acuerdo». Predecir el futuro en Cataluña cada día se pone más difícil. El ruido va a ser ensordecedor porque el centro de la campaña va a ser Barcelona. Las medidas que se apliquen serán excesivas e innecesarias para unos e insuficientes y débiles para otros. Unos acusarán a otros de cobardes y chulos y todo terminará en una mesa a principios de año. No hay que esperar en la campaña electoral sino bravuconadas orales y pocas acciones concretas. Ni el Gobierno de Madrid decretará medidas de fuerza, ni el de Barcelona irá más allá de sus palabras.

Y concluye:

Joan Herrera, que ahora se va retirando de la política, desengañado de El Procés, ha declarado: «Artur Mas es un bróker». Ya han empezado a desacreditar al libertador. Yo lo veo como un político atormentado con el síndrome de Coriolano-que inspira la obra más política de Shakespeare; para algunos, la mejor tragedia-. El general romano ve a la chusma indócil como vulgar algarabía que no merece ni pan ni circo. Los desprecia, pero los utiliza; no les escucha, pasa por encima de todo para imponer sus fantasías, traicionando las instituciones y olvidando la ley, que es lo que impide que nos comamos unos a otros.

Mas escribe su discurso y todo el Estado está contra Carmen Forcadell, de Xerta (Tarragona), de apellido más eufónico que de voz, flaca, casada, madre de dos hijos, hija de un camionero, admiradora de Macià, filóloga, ex concejala de Sabadell.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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