Jorge Bustos

Se avergüenzan del edén de progreso que les legaron antepasados heroicos

Se avergüenzan del edén de progreso que les legaron antepasados heroicos
Jorge Bustos. PD

Titula Jorge Bustos en ‘El Mundo’ este 17 de noviembre de 2015 su columna «Oración en París» y reflexiona sobre el terrorismo y sus efectos sociales:

  • He aquí el rebaño europeo, las buenas ovejas de Occidente.
  • Después están los pastores, los clérigos necesitados de audiencia, los convencidos de un dogma que toma en vano el nombre de pacifismo. Son las voces bien moduladas que nos previenen contra la islamofobia cuando aún se entibian los cadáveres, y que exigen proporcionalidad democrática en la respuesta cuando ni siquiera se ha secado la tinta con que titulábamos el duelo. Ensayan cucos distingos entre ideología y Corán, pero no explican por qué no hay comandos budistas, y apuntan a la desigualdad, homologando la yihad como una especie de lucha de clases con cuscús.
  • Se avergüenzan del edén de progreso que les legaron antepasados heroicos cuya memoria impugnan para soportar mejor su cotidiana pequeñez. Portavocean esa histeria penitencial que acuñó el parisino Steiner y que empuja a los pastores a coincidir con los lobos -la culpa es del trío de las Azores, como dice Al-Baghdadi- porque en el fondo desprecian la mansurronería de las ovejas.
  • Hay un tercer grupo, cuya misión en este mundo formuló el francotirador de Eastwood. Son los perros guardianes, y no se pueden permitir que la inconsciencia de unas o el desprecio de los otros les confunda de enemigo. Que no es otro, señores, que el lobo.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído