Pilar Rahola

«El islamofascismo ha declarado la guerra al planeta»

"El islamofascismo ha declarado la guerra al planeta"
Pilar Rahola. PD

Pilar Rahola explica que estos yihadistas sienten desprecio absoluto por el ser humano:

Hace algún tiempo, en este espacio, escribí una serie de artículos para intentar explicar qué, quién y cómo nos atacaba el fenómeno totalitario que nos amenaza y que llamo (emulando a los intelectuales franceses) islamofascismo. Ahora he publicado mi libro ¡Basta!, en el que el retrato es más completo y complejo y está sustentado por decenas de datos. Lo acompaña un prólogo de Eduardo Martín de Pozuelo, cuyo libro sobre el califato (que también acaba de salir), es otra guía espléndida para conocer la naturaleza de esta ideología de muerte. Ahí están, pues, los nuestros y los de algunos otros, gritando los riesgos que nos acechan.

Señala que:

Pero más allá de los libros de quienes llevamos años dedicados a este fenómeno, me parece necesario aprovechar este espacio para dar algunas pinceladas que ayuden a conocer mejor a la bestia, empezando por sus entrañas. ¿Cómo son esas entrañas?, ¿cómo es su ideología? Hablando tan claro como exige el momento, se trata de una ideología totalitaria, émula del nazismo y del estalinismo, igualmente preparada, igualmente imperialista e igualmente mortífera. Es decir, no es una religión, sino una ideología, aunque pueda usar la religión como escudo; no es un choque de civilizaciones, sino un brutal choque entre la civilización y la barbarie; no tiene trincheras definidas porque la trinchera es un autobús, un concierto, un campo de fútbol, un avión…; la trinchera es el mundo.

Por supuesto, como toda ideología totalitaria, nos ha declarado la guerra y su objetivo es la destrucción de los valores de la civilización que hemos ido cuajando a lo largo de los siglos. Esto es -como acostumbro a explicar- un Hitler de corte islamista, pero va más allá, porque es Hitler con petróleo, amigos sentados en la Asamblea General de la ONU y la eficaz herramienta de internet. No equivoquemos, pues, la mirada: no parte de ningún concepto libertador porque su paradigma totalitario se basa justamente en la idea del dominio y la esclavitud. Una esclavitud que intenta usar el siglo XXI para enviarnos directamente al siglo VIII.

Y concluye:

Perfectamente trabada en ideas intelectualmente bien elaboradas por sus ideólogos, dota a sus seguidores de una triple condición, muy seductora en estos tiempos: prestigio social -a quienes a menudo viven en situaciones desestructuradas-, trascendencia espiritual -Dios les ama- y épica de conquista, en estos tiempos tan vacíos de épica. Su captación sigue las pautas de las sectas y su eficacia para el proselitismo es altísima. Pero si desnudamos de retórica su relato, las entrañas se muestran en toda su oscuridad: una épica de conquista, un desprecio descarnado por el ser humano, un iluminismo religioso vengador y una ideología de muerte. El islamofascismo ha declarado la guerra al planeta y tiene capacidad para matar mucho más allá de lo que imaginamos. Esto sólo puede ir a peor, antes de mejorar.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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