Pepe Oneto

El cerco a Sánchez y el fin del “país de las barbas canosas”

El cerco a Sánchez y el fin del “país de las barbas canosas”
Pepe Oneto. PD

A diez días de las elecciones generales, todos los partidos, frente al desconocimiento y falta de reacción del Estado mayor electoral socialista, parece haber hecho una piña, en contra del candidato del PSOE, Pedro Sánchez que, en principio, el próximo lunes día 14, tiene un cara a cara con el candidato popular Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, el único debate al que asistirá el actual inquilino de la Moncloa. Y digo en principio, porque tanto Ciudadanos, como Podemos, están presionando para estar presentes en ese debate a dos que, según ellos, debería ampliarse a sus respectivos partidos que, según las encuestas, aparecen muy igualados en el resultado final de unas elecciones que están muy abiertas y que pueden producir todo tipo de sorpresas.

Horas después de finalizar el debate de este lunes entre Sánchez, Iglesias, Rivera y Sáenz de Santamaría, en Antena 3, todos los candidatos parecen haberse puesto de acuerdo para cerrar filas contra el principal líder de la oposición, al que todos dieron como el gran perdedor del debate, pendiente él, como estaba más de ese Cara a Cara que tendrá lugar el día 14, organizado por la Academia de Televisión y transmitido por todas las cadenas de Televisión, privadas y públicas, que del que tuvo lugar el día 7. Es verdad que Sánchez no hizo un buen debate, que no estuvo lo agresivo que esperaban los suyos, y que quiso durante todo el tiempo, dar la imagen de que, entre los cuatro, era el que tenía más posibilidades de ser Presidente y quiso adaptarse a ese exclusivo objetivo, durante poco más de dos horas que duró el debate.

Y, también, horas después de finalizar el debate, fue el Presidente del Gobierno, que normalmente no suele entrar en los asuntos internos de otros partidos, el que lanzaba todo un misil contra el secretario general del PSOE y contra su partido: «Ellos tienen que estar una etapa tranquilos, organizándose bien y viendo cómo pueden plantear las cosas en el futuro». Es decir que daba a Sánchez por amortizado, a pesar de que ha venido sosteniendo todo lo contrario: que él sólo debatía con quien tiene posibilidades de ser presidente del Gobierno a partir del próximo 20 de diciembre. Para más leña al fuego, dentro de un gran misterio este miércoles en Palma de Mallorca, en conversación informal con los periodistas decía que «puede haber alguna sorpresa el 20D».

Muchos han interpretado que la sorpresa puede ser que Ciudadanos (que sigue quitándole votos a los socialistas, según sostienen los responsables de la campaña de Rivera) y, que también se ha apuntado a ese cerco contra Sánchez, supere en votos al PSOE y su líder, se convierta en el verdadero líder de la oposición, arrebatándole ese puesto al socialista. Por último en esa pinza contra Sánchez, también está Podemos convencido de que la única forma de que la «remontada» que están prometiendo a sus seguidores solo pueden conseguirla convenciendo al socialista dudoso que de su voto al partido que tiene las verdaderas señas de identidad de la izquierda. Es decir que Sánchez, sometido a un verdadero acoso, está perdiendo votos por la izquierda y por la derecha, sin que aparentemente su equipo de campaña se dé cuenta de la gravedad de la situación.

Es verdad que la situación está muy abierta, como sostienen todos los analistas y reflejan todos los observadores, que destacan, sobre todo, que está entrando un «aire fresco en la España de las barbas canosas», refiriéndose a los líderes del PP y del PSOE, Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba. Hace apenas dos años, señala el periódico alemán Suddeutsche Zeitumg, los comentaristas hablaban a menudo despectivamente de España como del «reino de las barbas canosas»: Además de a Rajoy se hacía referencia con ello al ex líder del PSOE, Alfredo Rubalcaba, y al rey Juan Carlos. El debate celebrado el día 7 también ha demostrado que, de momento, el sistema bipartidista parece hacer quedado superado. Todos los participantes intentaron ocupar posiciones de centro. Soraya Sáenz pertenece, como su mentor Rajoy, al ala moderada del PP» a la que muchos medios señalan ya como posible número uno. Es la conclusión que saca también el periódico Financial Times que hace todo un canto de «Ciudadanos, al que presenta como partido antisistema, para concluir que los españoles están hartos y que la regeneración no puede venir de los viejos partidos».

La vieja política se ha acabado en España, es la conclusión general. Y el ‘debate decisivo’ para las generales del próximo 20 de diciembre, emitido en directo el pasado lunes por Antena 3 media, puso punto final a dicha era. Ésa es la conclusión a la que llegaron la mayoría de los analistas tras un debate de dos horas entre los cuatro dirigentes políticos que, según todos los sondeos, determinarán el futuro del escenario político español. El gran perdedor fue el presidente Rajoy que no participó.

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