Carlos Taboada

La independencia de Cataluña, “LECHE MIGÁ”, según los sevillanos

¿Pero quién conoce en España al nuevo presidente de la Generalitat?

La independencia de Cataluña, “LECHE MIGÁ”, según los sevillanos
Carlos Taboada. PD

Seis horas de parodia nacional en el Parlament como primera estación del Auto Sacramental de la independencia de Cataluña. Durante la sesión parlamentaria catalana, Mariano Rajoy hizo una declaración sobre la posición del gobierno, en funciones pero con toda la capacidad ejecutiva del Estado.

Enchufar, desenchufar, proces, derecho a decidir, el sueño de la independencia. En Sevilla dirían que esta meleé serviría solo para «leche migá». España nos roba, abusa de los catalanes que alimentan al resto de los españoles, en especial, a los del sur. Ensoñaciones e ilusiones de una enajenación política que busca el choque de trenes con consecuencias trágicas para todos los pasajeros.

«Adelante compañeros, con las uñas y los dientes» cantaba Marisol en los años 60. Lo que pasa ahora en Cataluña es tan infantil y ñoño como aquellos tiempos del franquismo. El mundo ha cambiado y los derechos corresponden a los ciudadanos, en ningún caso, a los territorios.

El viento no sopla a favor de la fragmentación de los Estados consolidados, de raigambre, con historia milenaria e identidad vocacional de presencia internacional como origen del español y del mundo latino. Francia, Italia, Alemania, Rusia, China, EE UU, ningún país importante, si quieran, consideran la posibilidad de ruptura del Reino de España. Es natural y lógico.

Pero veremos como la España real reacciona ante la insolidaridad de los independentistas catalanes y sus desmanes legislativos, previstos en los próximos meses, azuzados por el nuevo gobierno de la Generalitat.
El juego de ajedrez catalán busca forzar situaciones irreversibles en el marco legal español sobre su identidad como entidad nacional independiente.

El gobierno en funciones de España cuenta con toda la autoridad legal y moral para hacer cumplir la ley y, por tanto, es probable que PP, PSOE y Ciudadanos deban aprobar la intervención administrativa de las instituciones catalanas, en algunos, casos, suspendiendo temporalmente sus funciones.

El sainete catalán, también, nos da juego a los periodistas y, todavía, más a las empresas.

Con lo cual, la temperatura y presión ambientales se mantendrán alta.
La Ley es la ley y las decisiones judiciales han de cumplirse suspendiendo, en su caso, funciones a la mitad de las instituciones catalanas que incumplan la ley y de los cargos institucionales que lo hayan instigado.
Esto no es nada en comparación a lo que pasa en medio mundo. Es política, eso esperamos y no un intento traumático de sedición.

Todo puede empezar con un soft boicot a productos catalanes, empezando por CaixaBank y terminando por embutidos Casa Tarradellas. Esta sería la vara verde que no se ha utilizado hasta ahora. Cataluña no es nada sin España y España no sería una gran nación sin Cataluña.

Entonces, ¿De qué estamos hablando? «Leche migá».

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