Jaime González

«El 20-D se le planteó a la clase política que demuestre que le importa España»

"El 20-D se le planteó a la clase política que demuestre que le importa España"
Jaime González. PD

Jaime González hace recuento de la situación actual de España, políticamente hablando, y considera que ha llegado el momento de que unos y otros demuestren que realmente España les importa y que sus intereses personales pasan a un segundo plano:

Ha transcurrido un mes desde que los españoles le plantearon a la clase política un endiablado sudoku. Para su solución hacían falta lógica, perseverancia e ingenio, pero -sobre todo- grandeza y altura de miras. El resultado de las elecciones del 20-D obligaba a los líderes de las grandes formaciones a combinar inteligencia, destreza, intuición, responsabilidad y sacrificio. Un mes después, el balance es descriptible: siguen encasillados en las posiciones de partida, bloqueados y perdidos sobre la cuadrícula de 9×9 celdas.

El sudoku de España resultó demasiado grande y complejo, de modo que Mariano Rajoy se rindió pronto ante los números y Pedro Sánchez, para ocultar su derrota en las urnas, diseñó un plan estúpidamente perverso o perversamente estúpido (seguramente las dos cosas): anatematizar al partido que obtuvo el mayor respaldo electoral (7.215.000 votos) con un argumento fronterizo: la permanencia de Rajoy en el poder hace inviable la regeneración democrática. Suena a bocinazo de mal perdedor, porque Pedro Sánchez no se enfrenta a un imposible matemático, pero sí a un imposible metafísico: regenerar la democracia española con el apoyo de los que no creen en la democracia ni en España, un sudoku que responde a un planteamiento diabólico.

Añade que:

Y no porque no puedan salirle las cuentas, sino porque quienes no creen en la democracia ni en España han visto en la figura del secretario general del PSOE al hombre que andaban buscando, la pieza que les faltaba para cuadrar el círculo de sus aspiraciones. Pedro Sánchez, convertido en presidente del Gobierno, puede ser presa fácil. Que no se engañe: su baza para alcanzar el poder depende exclusivamente de los cálculos que hagan separatistas y populistas.

Y remata:

Por razones distintas, puede que PP y PSOE se vean abocados a un sacrificio imprevisto para resolver el sudoku de España. Los socialistas, forzando la retirada de Sánchez; Mariano Rajoy, aceptando ser moneda de cambio de una cesión a dos bandas. Sánchez moriría matando al líder del PP, que se inmolaría por el bien común, una renuncia dolorosa en lo personal de la que solo son capaces los hombres con altura de miras. No es más que una hipótesis, pero entre todas las hipótesis que se barajan es de las más razonables. Tal vez sin saberlo, hace un mes le planteamos a la clase política un órdago inédito en democracia: demostrar que de verdad le importa España.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído