La sabiduría popular no se equivocaba

«Podemos y Ciudadanos, bonitos motes, nuevos grupos que intentan chupar del bote»

"Podemos y Ciudadanos, bonitos motes, nuevos grupos que intentan chupar del bote"
Albert Rivera y Pablo Iglesias. PD

Luis María Anson considera que los nuevos partidos emergentes han llegado para chupar del bote:

«Podemos y Ciudadanos, bonitos motes, nuevos grupos que intentan chupar del bote». La sabiduría popular no se equivocaba. Los partidos emergentes están ya en la pomada, colgados de la teta ubérrima del Estado. Pablo Iglesias puede prescindir de la turbia financiación persa y venezolana. Incluso ha pretendido multiplicar por cuatro los dineros parlamentarios fracturando el reglamento del Congreso de los Diputados. La voracidad de los partidos políticos carece de límites. Derrochan el dinero a manos llenas en campañas, publicidades, viajes, banquetes, actos multitudinarios, sedes en las ciudades y pueblos de España, personal creciente, cinismo elevado al cubo. Los partidos políticos se han convertido en un suculento negocio y en agencias de colocación para enchufar a parientes, amiguetes y paniaguados. Deberían solucionar los conflictos de España y se han convertido en el tercero de los diez grandes problemas que agobian al ciudadano español.

Mariano Rajoy, a pesar de su excelente gestión económica, tiene escasas probabilidades de continuar porque sus errores políticos le han crucificado. La fórmula arriólica «no hay que hacer nada porque el tiempo lo arregla todo y lo mejor es tener cerrado el pico» ha sido un desastre y no solo en Cataluña. El Partido Popular, sin Rajoy, mejoraría su capacidad de negociación pero por el momento esa posibilidad es una entelequia.

Sobre el líder del PSOE dice que:

Pedro Sánchez está jugando sus cartas con innegable habilidad. Sabe que su destino es entrar en la Moncloa o volver a su casa con el rabo entre las piernas. Y se ha entregado a una actividad frenética porque le salen las cifras en los dos planes que ha puesto en marcha. El plan A es la alianza con Podemos, 159 escaños más los que pueda rebañar de vascos y canarios. Para que esta operación prospere, necesita la abstención de los partidos de Mas y Oriol Junqueras, 17 escaños, y la ha comprado con la cesión de cuatro senadores. Con Podemos negocia ahora aplazar la exigencia del referéndum catalán y, bajo cuerda, una reforma, poco probable, del reglamento del Congreso para que en unos meses Pablo Iglesias consiga tres grupos parlamentarios más y pueda chupar del bote a cuatro carrillos.

Si el plan A, que es el que le gusta a Sánchez, no prosperara, entonces intentaría el plan B: alianza con Ciudadanos, 130 escaños, que podrían rozar los 140 rebañando a los vascos y los canarios, voto en contra del PP más el foro asturiano, 123 o 124 escaños, y abstención del resto de la Cámara. Si Pablo Iglesias se opone a los planes de Pedro Sánchez, la ciudadanía deberá pagar una nueva y costosísima campaña electoral en la que los partidos políticos despilfarrarán el dinero extraído a través de unos impuestos casi confiscatorios.

Y sentencia que la clase política está comportándose de forma muy cutre:

Las navajas traperas, en fin, brillan desenvainadas. La clase política está dando una muestra más de su mediocridad, su cutrez, su chabacanería, su codicia, su mezquindad y su egoísmo. Al Rey Felipe VI, tan discreto, tan prudente, tan responsable y eficaz en el ejercicio de las funciones que la Constitución le otorga, le será muy difícil deshacer la madeja de los intereses creados para encontrar una solución razonable de Gobierno que evite el despropósito de unas nuevas elecciones.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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