Las flores de la juventud hipster-clase media desobediente

«Vivimos un revival del putchismo de señoritos exaltados contra la España oficial»

"Vivimos un revival del putchismo de señoritos exaltados contra la España oficial"
Irene Montero y Eduardo Inda. laSexta

En El Mundo, Raúl del Pozo hace un análisis con su fina ironía sobre el panorama que se presenta de cara a las próximas semanas, políticamente hablando:

Las flores de la juventud hipster-clase media desobediente-, Irene Montero y Teresa Rodríguez, ponen condiciones para que Podemos forme Gobierno con los socialistas, a los que hace unas horas situaban en el búnker. Teresa de Rota-más bien hipster de diligencia de Jerez, de venta y de fandango que de jazz- dice que vienen a cobrarse sus victorias y a exigir que Pedro Sánchez derogue las leyes del PP. Las dos mujeres han declarado que su partido está abierto al diálogo; esperan hechos, no palabras. Exigen que el PSOE prohíba que sus ministros entren al Ibex por las puertas giratorias. Con ellos en el Gobierno no habrá ni desahucios ni cortes de luz y, desde luego, no renunciarán a su bandera plurinacional ni al derecho a decidir. Vamos a divertirnos mucho las próximas semanas.

Señala que:

Un avezado ciudadano de izquierdas me dice que vivimos un revival del putchismo de señoritos exaltados contra la España oficial, fría y corrupta. «Estos pijos no tienen ni siquiera a aquel obrero que sacaba Tierno Galván o al que, cuando entraba en la taberna, provocaba que Gabriel Celaya cambiara el whisky por el mollate». Estamos pisando el fondo y ya se habla hasta de clases. Juan Carlos Monedero piensa que los pijos están en Ciudadanos. Los de la izquierda desobediente, sin partido, insisten en comentar que ni en las plazas ni en las mareas se ve a obreros; los que más mueven la canoa son hijos de papá.

«Te vistas como te vistas: de anarquista, de socialista o de golfo, siempre serás un señorito», escribía Galdós cuando los señoritos del canon eran sobre todo los andaluces, consecuencia de la indolencia, del latifundismo y de la educación jesuítica, decía el filósofo.

Añade que:

Muchos de los nuevos rebeldes tienen la nevera en casa, otros están pelados. Alfonso Guerra llamaba a los andalucistas de Rojas-Marcos «señoritos de fusta y espuela» y ahora José Luis Corcuera define a los últimos rojos como leninistas nacidos en la abundancia.

Ya me refería el otro día a este ministro de Felipe González, que temía un pacto de su partido con los separatas. Corcuera admiraba a un tornero que estuvo muchos años en la cárcel y que se llamaba Ramón Rubial y también fue amigo de Lula, un obrero marxista que llegó a mandar en Brasil. Claro que, si quitas a Espartaco, a Largo Caballero, a Maurice Thorez y a Corcuera, los dirigentes de las izquierdas siempre fueron burgueses o aristócratas.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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