¿De verdad qué es lo que usted cree se está jugando en España?

El elefante blanco o el peligro de la balcanización de Hispania

El elefante blanco o el peligro de la balcanización de Hispania
Política, partidos, electorado y las Dos Españas. Maximino Soriano.

¿De verdad qué es lo que usted cree se está jugando en la Piel de Toro, no solo en un plazo de tiempo corto sino a medio plazo, veinte o treinta años…?

¿Por supuesto nadie sabe lo que va a suceder dentro de cinco años, menos aún lo que sucederá dentro de veinte o treinta años?

¿Pero dentro de nuestras posibilidades de perspectiva o proyección en el futuro a corto y medio plazo no debemos tener en cuenta los horizontes posibles?

¿De verdad qué cree usted puede suceder no solo a nivel coyuntural, sino estructural, que puede condicionar, no solo a los presentes sino a las futuras generaciones…?

1. ¿De verdad sabemos, tanto el pueblo como las elites culturales y económicas y políticas lo que nos estamos jugando en España a medio plazo de tiempo? ¿Cuándo en la película «La Misión», no literalmente, más o menos el enviado por la corte pontificia, la pregunta al jesuita, «¿sabe usted lo que está en juego en esta cuestión de las misiones de América del Sur? Y el jesuita de la misión, le contesta más o menos, con la frase «la obra de Dios», el nuncio o enviado por el Vaticano le dice, entre otras cosas, «lo que está en juego es la supervivencia de la orden de los jesuitas, en América y en Europa». Evidentemente el diálogo no es literal, sino es el recuerdo, pero creo que estas frases nos sirven para entender el problema de lo que estamos tratando… ¿De verdad sabemos lo que nos estamos jugando a corto y medio plazo en la Península Ibérica…? ¿De verdad las potencias occidentales y americana saben lo que nos podemos estar jugando en la zona suroeste de Europa? ¿De verdad han leído y pensado los escritos de Braudel sobre el Mediterráneo, entre otros…?

Es obvio y evidente que mi modesto cerebro no puede saber lo que sucederá dentro de dos semanas en la vida política y social y económica, menos aún dentro de cinco o diez o veinte o treinta años… Pero mi modesto encéfalo me indica que quizás, si no se dicen los horizontes posibles, que dentro de los posibles después se materializarán en unos «cuantos reales» y después en uno de todos esos posibles reales… Si no tenemos en cuenta los posibles, quizás no seamos conscientes de ver con más claridad el presente inmediato, para acercarnos o alejarnos de futuros a medio plazo que pueden ser pequeños infiernos, cuando no infiernos completos…

Parece que cuando un sistema se distorsiona, se distorsionan todas las variables, y por consecuencia, entra en una especie de azar sin orden, y por consecuencia no se ve la luz detrás del túnel, o se perciben muchos futuros diferentes y diferenciados con distintas posibilidades de salida.

– Lo primero que hay que aceptar, supongo que la mayoría así lo conceptualizarán es que estamos en una situación de urgencia nacional. Maticen ustedes los que quieran. Da lo mismo, la ideología que tengan, los fines o intereses que dispongan, la clase social a la que crean pertenecer o pertenezcan, el voto que hayan realizado.

Aunque haya mejorado la situación económica, o no hayamos caído en un rescate, debemos aceptar que estamos en una situación dramática. Sin rasgarnos las vestiduras. Y aceptando la realidad, deberíamos buscar las soluciones…

– Si no se produce estabilidad política, no se producirá progreso económico, y entonces volveríamos a dos conjuntos de realidades o mejor a varias: inestabilidad económica, inestabilidad política, crisis o inestabilidad social, sin entrar que estamos en una profunda crisis o inestabilidad moral o de verdaderos valores morales, aunque éste último conjunto de factores pocos los aceptarán, aunque todos lo soportan…

– Es obvio la enorme dificultad de dirigir una sociedad desde el poder político, que se centran en tres grandes capítulos, de momento la elección del presidente de gobierno, y que tengan después el suficiente apoyo; en segundo lugar, el problema de gobierno constante durante un mandato electoral, al menos tres de los cuatro años, para tomar todas las medidas pertinentes; en tercer, lugar, el problema del secesionismo.

Sin contar toda la problemática latente que existen, problemas algunos graves, problemas otros, otros nuevos que pueden surgir…

– El mediterráneo está en una situación de enorme debilidad, por denominarlo de alguna manera. El aumento demográfico ha sido en estos últimos cincuenta años exponencial, pero en los próximos treinta años, en algunas zonas del mediterráneo sur se doblará según las estadísticas y todas las consecuencias de ello, a y en todos los parámetros. Lo cual será un factor esencial o conjunto de factores esenciales a medio plazo para intentar comprender y entender todos los horizontes posibles. No continuo desarrollando estos aspectos, que cada uno se detenga y piense…

– No hay que narrar el complejo panorama mundial que ya es un mundo globalizado con una economía globalizada.

– Tampoco podemos obviar la cuestión que se ha denominado terror internacional, con un futuro impredecible a corto y medio plazo de tiempo.

– Etc.

2. A mi corto modo de ver, además de todas las medidas posibles y que sean pertinentes y se ocurran a las esferas políticas y económicas de Celtiberia, una que creo es esencial, es que se cree una conferencia o reunión urgente, en la cual, en un lugar secreto y de forma discreta y secreta, se reúnan todas las grandes personalidades de los grandes partidos políticos, de hoy y de ayer, especialmente los constitucionalistas, y posiblemente también algunos de los no constitucionalistas, y además las grandes cabezas industriales de este país, al menos una representación…

Ese gabinete de unas veinte personas, en dos o tres días, dos o tres noches, tomen una solución para el país, pacten una solución… para constituir un gobierno estable, apoyado por todas las fuerzas políticas, constitucionalistas, para que el país no termine en una hecatombe, de momento en un desgobierno, después en un plazo medio de tiempo, en cuatro o cinco Estados que sería o podría producir enormes dificultades de gobierno y de paz en la Península Ibérica… Puede sonar hoy raro lo de balcanización y exagerado, pero pongan ustedes en este terreno cinco Estados, contando con Portugal, cinco ejércitos, cinco servicios de inteligencia, cinco parlamentos, cinco elites económicas, y además algunos de esos Estados reivindicando tierras de otros Estados de dentro de la Península. Es decir, estaríamos y volveríamos a la Edad Media… ¿Y qué sucedió en la Edad Media? ¿Y qué sucedió en la exyugoslavia? ¿Y qué ha sucedido en los Balcanes en este último siglo…?

Reitero, una veintena o treintena de personas, las elites políticas de los grandes partidos, de ayer, pero que todavía están vivos, y de hoy, expresidentes de gobierno y exvicepresidentes de gobierno, y otras personalidades, de ayer y de hoy, a nivel político, y también una docena de grandes industriales y del sistema financiero…

Y en dos o tres días, en dos o tres noches tomen una solución… Y esa solución sea acatada… Y esto por el bien general o bien común y bien de la sociedad a corto plazo y a medio plazo, por el bien de todas las regiones del Estado español, por el bien de todas las clases sociales, por el bien de todas las personas de todas las ideologías… Por sentido común mínimo y por mínima racionalidad y por mínima moralidad…

3. En el artículo titulado: Toma del aparato del Estado, publicado en este mismo periódico hace una semana, indicaba cuatro posibilidades, hoy indico una mas que creía no iba a ser necesario nunca escribir, pero me temo que debo materializarla en papel, viendo la realidad presente de cada día, de esta semana. Y es la siguiente, ante una situación de tan enorme urgencia, a nivel social, económico, político, moral, solo cabe que esa comisión que antes hemos indicado tome la siguiente decisión:

– Obligar a la inmensa mayoría de las fuerzas políticas representadas en el Parlamento, que pacten un acuerdo, sea explícito o implícito y por tanto, un gobierno estable. Y esa comisión obligue a sus respectivas fuerzas económicas, políticas y mediáticas que acaten dicho pacto de gobierno y de medidas esenciales de gobierno y de Estado… Y uno de los dos líderes mayoritarios gestione ese gobierno, y el resto lo acate o, todas las diversas posibilidades existentes… Sin negar que se abra conversaciones y diálogos con todas las fuerzas, sin negar la necesidad de un pacto constitucional en los próximos meses, sin negar los cambios necesarios, sin negar los pactos en todos los sentidos, etc.

– O una variedad de la anterior, que venga un «elefante blanco», consensuado por esa comisión, y que todas las fuerzas políticas y económicas o la mayoría, lo acepten y gestione y organice un gobierno que sea estable, que permita salir de la crisis económica o al menos, profundice en la recuperación y pueda solucionarse el problema político de secesión y todos los derivados como reforma constitucional, etc.

Podríamos poner nombre a ese elefante blanco, pero desde luego tiene que ser un ser humano con experiencia, con años y con saber político y sentido común y racionalidad, y si es posible haya pasado por diversos altos cargos de la política, y haya estado décadas en este oficio y profesión y vocación… y sea aceptado, al menos por las grandes fuerzas constitucionalistas… (Si alguien lee mis artículos, sabe que jamás cito nombres, ni siquiera los nombres de los partidos políticos, menos de personas, pero me temo que ahora en una situación de urgencia, ahora si debo hacerlo, podría ser el señor Bono. Supongo que esa hipotética comisión podría proponer otros…).

Lamento decirlo, no veo otra salida, si no se encuentra un pacto de gobierno y de Estado, en los tiempos próximos de una o dos o tres o cuatro semanas. Un pacto de gobierno que sea prudente, pero real y eficaz y con racionalidad y prudencia y sentido común y con prontitud, el país me temo irá cayendo en una espiral de desgobierno y de desesperanza, y en las próximas elecciones, que pueden ser dentro de dos o tres o cuatro años, se puede dar un vuelco electoral sin precedentes, y ya lo que venga después, solo Dios lo sabe, pero me temo que iremos cayendo en una espiral y en un pozo que nadie sabe cómo y cuándo terminará… pero evidentemente yo no soy un profeta, solo soy un ser humano de carne y hueso y algunas neuronas… y a nadie como a mi mismo, a nadie le agradaría más que a mí mismo haberme equivocado en el diagnóstico de la situación que he denominado de urgencia…

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