Laureano Benítez Grande-Caballero

Podemos: los «Señores de los anillos»

¿Cuáles son los mensajes ocultos que Podemos expresa en los símbolos de sus logotipos?

Podemos: los «Señores de los anillos»
Laureano Benítez Grande-Caballero. PD

Estoy ya en una edad en la que todo me recuerda a algo, así que me pregunto con frecuencia: «¿Dónde he visto yo esto antes?». Sin embargo, el caso del Sr. Iglesias y sus secuaces es distinto, pues su parecido con algunos personajes -reales o de ficción- es tan palmario, que no puedo esgrimirlo como prueba para tomar conciencia de que los años van pasando por mí.

No voy a referirme ahora a los tópicos de Espartaco o Robin Hood que le hubiera gustado ser al Sr. Iglesias, pues mis sugerencias van por un ámbito más siniestro y tenebroso: Frankestein, el Dr. Jekill, el Golem… Pero, voilá, en mi opinión Pablete es justo el némesis nada más y nada menso que de Saurón, el temible «Señor de los anillos» -¿Monedero?: pues Saruman, por supuesto-. De aquí se deduce qué desgraciado país es la devastada Tierra de Mordor. En fin, que ya estamos otra vez liados con las películas.

¿Será porque España es un país de película?
Mas no crean que Pablo Saurón es una simple metáfora periodística, puesto que realmente los podemitas son los «Señores de los anillos»: aparte de la información suministrada por sus contenidos programáticos populistas, Podemos tiene un programa oculto, escondido en los recovecos simbólicos de sus logotipos, los cuales se basan justamente en el uso de los anillos.

El emblema principal del partido morado es una O -la primera O del nombre «Podemos» -en la que se inscriben tres círculos -o anillos-, pero no de manera concéntrica, sino descentrada. La explicación tradicional de estos círculos que dan los podemitas es que la estructura organizativa del partido a nivel nacional se vertebra en torno a los llamados «círculos», colectivos de estilo asambleario copiados de la Venezuela de Hugo Chávez.
Sin embargo, otras interpretaciones son posibles, si tenemos en cuenta algunos detalles que a primera vista pasan inadvertidos.

Por ejemplo, los tres círculos tienen 6 puntos de contacto, conformando una figura en la cual se puede insertar con toda facilidad la estrella de David, algo misterioso para un partido de ultraizquierda tradicionalmente antisionista y pro islámico -en nuestro artículo «La Estrella de Podemos» analizamos el significado de este símbolo-. Esta misma estrella de David es la que aparece inserta -con toda alevosía, y sin ningún disimulo- en el hexágono del logotipo del programa de «La Tuerka del día 6 marzo de 2014. Con los millones de logotipos que tenían a su disposición, eligieron precisamente ése. ¿Casualidad?

Otra particularidad es que los círculos están inclinados ligeramente a la derecha, y que, para colocarlos en una posición centrada, debemos girarlos hacia la izquierda… ¡6,66º! -el número de «La Bestia» o Anticristo, que regirá el Nuevo Orden Mundial-. ¿Casualidad? Definitivamente, Podemos se mueve en un mundo de casualidades, de sorprendentes coincidencias, dignas de un Expediente X.
Si colocamos el símbolo de los círculos en la primera O de Podemos, como aparece habitualmente, queda resaltada de manera evidente la palabra «Demos», que nos remite en primera interpretación al vocablo griego que significa «pueblo».

Pero existe otra explicación más misteriosa, ya que «Demos» es también el nombre de una influyente institución globalista cuya línea programática es promover «ideas para reducir las brechas en la riqueza, los ingresos y la influencia política […] Favorecer subidas de impuestos para los ricos, presionar a los legisladores federales y estatales para abordar la inseguridad económica y la desigualdad que caracteriza a la sociedad estadounidense de hoy», y otras medidas aparentemente progresistas de redistribución de la riqueza.

En su programa internacional, busca «incrementar la conciencia pública de las realidades de la interdependencia global», y promover «políticas adaptadas al mundo sin fronteras de hoy, incluyendo un sistema más democrático y efectivo de gobierno global». Es decir, NOM puro y duro.

Esta querencia por la globalidad no es extraña cuando tenemos en cuenta que uno de sus fundadores en el año 2000 fue el mismísimo Barack Obama, y que entre sus mecenas tenemos nada más y nada menos que a Bill Gates, la Fundación Ford, la fundación «Rockefeller Brothers», y al Open Society Institute del inevitable George Soros. Casi nada.

Por si esto fuera poco, su numerología también es altamente sospechosa: su sede central está en la Quinta Avenida, en el número… 220 (11×20, con lo cual volvemos de nuevo al famoso número 11 que hemos tratado en artículos anteriores). ¿En qué planta está?: pues… en la 2ª -otro 2-. ¿Cual es su código postal?: pues el 10001, las cifras vuelven a sumar 2, además de contener implícitamente al número 11. ¿Casualidades?

El otro logotipo de Podemos también es un círculo, o anillo: el uroboros, símbolo en el que se muestra a una serpiente o dragón que engulle su propia cola, conformando un círculo. Como todos los iconos circulares, el uroboros simbolizaría la naturaleza eternamente cíclica de las cosas, el eterno retorno, la vida y la muerte.
El uroboros podemita es en apariencia una versión libre de la O de los tres círculos, pero su explicación más lógica es que se trata de un «enso», un dibujo de la caligrafía japonesa perteneciente al ámbito de los círculos zen. Concretamente, el uroboros de Podemos es un plagio de un «enso» creado por el artista japonés Ranzan Shoryu (1718 – 1797).

Resulta curioso comprobar que Podemos no fue el primer movimiento político en utilizar la simbología urobórica, ya que anteriormente se usó en otros proyectos políticos ciudadanos de línea parecida a la podemita, como Procés Constituent, Guanyem Barcelona, o Ganemos Málaga. ¿Por qué esta extraña coincidencia en un símbolo tan poco conocido? ¿Por qué estos movimientos antisistema plagian un símbolo japonés del siglo XVIII, que recuerda perfectamente a un uroboros?

Como sucedía en el caso de la O con los tres círculos, también el uroboros expresa simbolismos inquietantes. Es el símbolo más ancestral de la serpiente solar, tótem utilizado en todas las civilizaciones, pero que en la cultura cristiana se asoció desde un comienzo al Mal, al engaño y la traición, a maquinaciones diabólicas que tienen su origen en la caída de Eva.

Otro hecho que nos puede ayudar a esclarecer el significado del uroboros es que-bajo el nombre de «Innovation ring»- fue el logotipo de la empresa americana «Lucent Technologies», fundada en 1995 a raíz de una escisión en AT&T, el gigante de las telecomunicaciones. «Lucent» significa «portador de luz» en latín, es decir, Lucifer. En 1996, la empresa desarrolló un programa de software llamado «Inferno», nombre que pretendieron asociar con «La Divina Comedia» de Dante. Pero quizá estos extraños nombres se aclaren definitivamente si tenemos en cuenta que la sede operativa de Lucent, antes de su fusión con la empresa francesa Alcatel, se encontraba en la Quinta Avenida de Nueva York, en el número… 666.

Después de haber pasado revista en algunos artículos a la numerología y a la simbología utilizada por Podemos, surge la inevitable pregunta: ¿Por qué un movimiento político usa símbolos inquietantes y misteriosos que nos remiten a tramas ocultas, a conspiraciones en la sombra, a sociedades secretas y a fundaciones globalistas? ¿Son acaso simples casualidades, de las cuales los líderes podemitas -expertos en ciencias políticas y asesores de gobiernos- no tenían ningún conocimiento? ¿O es lógico pensar que todo obedece a un plan calculado, a una estrategia maquiavélica que expresa sus proyectos perversos para España?

Si es así, ¿son los podemitas tontos útiles, simples marionetas de poderes mundialistas y ocultistas que están por encima de ellos, que los manejan como a títeres para conseguir sus siniestros planes de destrucción de nuestra Patria, con la intención de convertirla en un «zombie» más de su mundo globalista? ¿O, por el contrario, son ellos mismos los diseñadores de ese maligno universo simbólico en el que encierran sus auténticos objetivos como movimiento político?: que cada cual saque sus conclusiones. En todo caso, el tiempo responderá estos interrogantes.

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