Pedro Calvo Hernando

La corrupción suprema

La corrupción suprema
Pedro Calvo Hernando. PD

En plena vorágine de la historia de la investidura y tras la muy reciente imputación del PP como partido por corrupción, irrumpe la Operación Taula en la Comunidad Valenciana, que de momento cosecha cerca de 30 detenidos, naturalmente también por presuntos delitos relacionados con la corrupción suprema.

Es terrorífico lo que le sucede al PP en el peor de los momentos y se explica uno por ello la gran preocupación en el partido, aunque no se explica uno que todo lo más que se le ocurra a la vicepresidenta del Gobierno sea decir que esas detenciones demuestran que en España no hay impunidad, sean quienes sean los implicados.

Una buena parte de la sociedad española, sobre todo la que sigue votando al PP, permanece acorchada, acostumbrada o adormecida ante esa corrupción que yo llamo suprema.

Yo no sé por qué ni sé por qué Rafael Hernando se consuela diciendo que esto no va a salpicar las negociaciones políticas del PP, y añado yo, en esta hora incierta y penosa de la historia de nuestra democracia.

Lo de Valencia debería servir, al menos, para que ese partido y sus dirigentes, empezando por Rajoy, tiraran la toalla de verdad en lugar de andarse con esas historietas del que me voy pero me quedo o del que me retiro un rato para ver si quien se estrella es Pedro con ayuda de Susana y compañía.

Me pregunto, por otro lado, si Albert seguirá arrullando a Mariano, a no ser que no sea cierto eso de que Ciudadanos nació, entre otras cosas, para sanear y purificar la vida política española. Rivera la emprende contra Pedro y contra Pablo por cosas inexistentes o verdaderas minucias y acaricia a Mariano sin mirar ahora lo de la corrupción que tanto dice odiar.

Al ver Rivera lo de Valencia, ¿no pensará que lo primero de todo en política es la decencia, antes que las disquisiciones de cualquier tipo que enreden las relaciones en el ámbito de la vida pública? Y en cuanto a los votantes del PP, entre los que siempre tuve y tengo excelentes amigos, pues una llamada a la reflexión.

Muchos se fueron con Ciudadanos, es verdad, pero a ver si Albert mete la patas y deja de ser el refugio de los avergonzados. Claro, claro, todo podría suceder. Ah, y no recuerdo si tengo escrito que Albert Rivera siempre me ha caído bien y me sigue cayendo, no confundamos las cosas.

Lo conocí siendo ambos contertulios en no sé qué televisión. Igual un día lo llamo y nos vamos a tomar unas copas. Y voy y le digo que esperamos mucho más de él. Ay madre, si entre PP y C`s tuvieran o alcanzaran la mitad más uno del Congreso de los Diputados. Que no, que no soy mal pensado. Pero señalado queda, por si aquello de arrieritos somos… En fin, Albert, que hagas, claro, lo que te dé la real gana, no faltaba más.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído