Santiago López Castillo

Hagan lo que hagan, el culpable es Rajoy

Hagan lo que hagan, el culpable es Rajoy
Santiago López Castillo. PD

Aparte de ciudadanos y ciudadanas, miembros y miembras, españoles y españolas, el culpable de todo es Rajoy. Si se presenta a la investidura y la declina por el numérico algebraico, o sea, previsible ostión, porque osa presentarse el muy cabrón, y si se echa a un lado, se aparta de la senda constitucional, falso de toda falsedad. Es el lenguaje propagandístico de los socialistas que no pierden comba con la máxima marxista que proclama que con la mentira lograremos la revolución.

El PSOE, es decir, el vacuo Pedro Sánchez, quiere estar, y por siempre, como el agua en la balsa de aceite. A ello contribuyen los medios afines, que lo son casi todos, incluido un tal Carlos Cuesta en 13 TV movido por el síndrome periodístico de Estocolmo. Y si el pim, pam, pum no afecta directamente al presidente del PP, vayamos a por Sáez de Santamaría, a la que acusan de un colaborador suyo de Aguas del Mediterráneo, empresa que, por cierto, fundó ZP derogando un gran proyecto estatal: el Plan Hidráulico Nacional.

Al hostigamiento van directos los mamporreros de Sánchez. Me fijo en un tal César Luena, petimetre político, que insulta con más ahínco si cabe que sus compañeros correligionarios, incluido un tal Hernando, que también es una pieza ejemplar en el acoso y derribo al PP. Me estoy haciendo a la idea de estos zurupetos con sus carteras ministeriales que deberían ser las de colegial. A ellos, únaseles los asamblearios con coleta, sin coleta, en mangas de camisa, con rastas y sin rastas, y dando de mamar a la criatura. Será una enternecedora foto de familia cuando esté formado el gobierno, con minúsculas, por favor, igual o parecida a las ministras de Zapatero en las columnatas de la Moncloa nada más abrazar el poder, ataviadas con pieles, zorros plateados, astracanes, visones, chinchillas y todos esos animalitos que consagraban a estas feministas de salón que, encima, iban de ecologistas.

Pero -a estas horas- aun dejando expedito el camino hacia la presidencia, el mariachi Sánchez, nos dará días de gloria y llantos a moco tendido, quiere ver arrinconado a Rajoy cual leproso sin llegar a ser curado por el padre Damián. ¿Cuánto mal ha hecho este hombre, o sea, Rajoy, para que el ser más ególatra que he conocido en mis 40 años en Cortes lo aborrezca y deteste? No se tiene constancia de que el presidente del PP influyera en la guerra civil aunque sí toda la derecha del abuelo materno del traidor capitán araña de apellido Lozano.

Más que el aplauso, porque la mamandurria en el poder coloca por sistema a un mínimo de dos mil afiliados, generalmente sin oficio pero sí con beneficio, los nuevos «servidores» de la Patria, ¿se puede decir?, deberían darse cuenta de que el éxito y la felicidad son deportes diferentes y cada uno condiciona sus propios compromisos.
Va por usted, por si lo supiera, señor Sánchez, no Sánchez Armiño que fue árbitro de fútbol, sino por el mequetrefe que está loco por la música del poder. Me suena…

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído