Rosa Belmonte

«En la parte alta del Congreso te llevas al niño o la cabra y no se ven»

"En la parte alta del Congreso te llevas al niño o la cabra y no se ven"
Rosa Belmonte. EP

Rosa Belmonte arranca de esta guisa hablando del follón que ha montado Podemos por los escaños que le han asignado en el Congreso:

Celia Villalobos ha mandado los piojos al gallinero. Los diputados de Podemos y sus confluencias (palabro) se sentarán en la parte alta del Congreso. Y la parte alta del Congreso no es como la parte alta de Barcelona, donde Sostres va al gimnasio. Te llevas allí un niño o una cabra y no se ven. Los señoritos nuevos querían la zona central y la primera fila detrás del Gobierno, la que ocuparon el día de la constitución de las Cortes, cuando se llevaron los abrigos para guardar los sitios como en la facultad. Ahora se sienten como Rosa Parks. Le faltó tiempo a Errejón para quejarse a la prensa (la tele siempre antes que los resortes del sistema parlamentario). También le faltó a Errejón haber coloreado con Plastidecor el plano del oprobio que enseñó a los periodistas.

Detalla que:

La Mesa del Congreso ha colocado en el sitio preferente deseado por ellos a Ciudadanos y al PNV. Según Patxi López, el sitting («francamente mejorable») ha sido cosa de la vicepresidenta y dinosauria primera, Celia Villalobos. Según el PP, a Villalobos le toca presentar el diseño a la Mesa pero es fruto del acuerdo de los partidos. Villalobos ha empezado el curso no sólo enfrentada a los de Podemos y las rastas (¿pero no ha visto el pelo de Marcelo Expósito, ese casco entre Ciprià Císcar y «Cabeza borradora»?), sino también al tal López, que no ha votado a favor de esa distribución. Pero sí lo ha hecho su presidenta Micaela Navarro. Y los de Ciudadanos.

Recuerda que:

El sábado pasado, Chapu Apaolaza entrevistó a la diputada por Málaga en los regionales de Vocento. Había más tensión ahí que en la conversación de Oriana Fallaci con Jomeini. Lástima que Fallaci esté muerta. Lo que habría soltado de que las estatuas con desnudos de los Museos Capitolinos se hayan cubierto para la visita del presidente de Irán. Por respeto. Ella que se quitó el chador en su presencia cuando el imán le dijo que esa prenda era sólo para mujeres decentes. «Eso es muy amable de su parte. Y ya que me lo permite, me voy a quitar este estúpido y medieval pedazo de trapo». El Ayatollah se levantó como un gato y abandonó la habitación. La entrevista se reanudó días después y la Fallaci hasta hizo reír a Jomeini. En la entrevista de Apaolaza a Villalobos no da la impresión de que esta riera. Sólo reconoce que lo de los piojos, de lo que se disculpó, fue un momento de humor. Y sobre su actuación más comentada de la pasada legislatura: «¿Entonces volvería a jugar en el Hemiciclo con el iPad?». «¡Es que eso no se va a producir!». «En adelante, me refiero». «[Levanta la voz] ¿Me está usted examinando tal vez? ¡Yo jugaré a lo que me dé la gana! ¿No le parece?». Claro. Sólo que en lugar de jugar al Frozen Free Fall va por la pantalla siete de cómo sentar a los de Podemos en el Congreso y cabrearlos mucho. Es como un libro de Ann Coulter: «How to Talk to a Liberal (If You Must)».

Y sentencia:

Una se acordaba de aquel encontronazo a principios de diciembre en el Hemiciclo entre Villalobos e Iglesias durante el programa de Radio Nacional. Cuando ella le dijo «Bienvenido a la realidad». Y él: «Bueno, creo que la realidad está más en la calle que aquí». Ella, cuando le sacó la corrupción: «El tiempo, ¿sabes qué pasa?, el tiempo es muy largo». Visto ahora, aquello sonaba a Audrey Hepburn cantándole a Rex Harrison «Just you wait, ‘enry ‘iggins». Espera un poco. Aunque fuera la intención de Villalobos, Podemos no ha tocado techo. Ya ha advertido Kichi de que el ritmo en el Falla lo marca el gallinero. Ha llegado el momento de que el Congreso y el Falla se hermanen. Es el tiempo de la chirigota.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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