Santiago López Castillo

Bebés con Pelargón

Santiago López Castillo

Bebés con Pelargón
Santiago López Castillo. PD

Este país abortista, controlador de la natalidad, sexista, miembros y miembras, periodistos y periodistas, tontos y gilipollas, ha sacado a la luz pública sus bástagos bástagas. Los ejemplos más relevantes han sido el crío de la podemita Carolina Bescansa y Fran Rivera, un torero con pocas luces. No ha habido que acrisolar las caras de los bebés y los han expuesto en el ¡hola! de la alquería.

Estas escenas corresponden a caca de luxe, programa que podría presentar la marujona Campos o su hija Terelu con papada de adelgar. No hace falta que las escenas las ilustre un vocero con para el nene y la nena y la teta es la leche. La antisistema, para hacerse notar, dar la nota, tata a la puerta, y el segundo, poniéndose al niño por montera, va por ustedes, mismamente el bombero torero. Nadie de esa troupe de feministas puso el grito en el cielo y aplaudió con las orejas el sainete hipócrita de la millonaria gallega a sabiendas de que el Congreso de los Diputados cuenta con una excelente guardería para el nene y la nena. En cuanto a Fran Rivera, su pase de pecho con chupete incluido, dice ir incluido en la «tradición» taurina de la familia, mala puñalada te den en el ritual gitano, quiero decir a los fanáticos de la llamada fiesta nacional, no a los morlacos cuyo sitio natural es la dehesa sin meterse con nadie.

Tener un hijo, pues, debería ser un acto natural, y de hecho lo es, si no fuera por el exhibicionismo social del papel couché y «Sálvame de luxe» o caca de la vaca o la adorable contemplación de la moñiga, sólo en televisiones de pago. Pero como un polvo es un polvo de estrellas, pues en estos lances hay una gran competición. Naturales, antinaturales, deseados e indeseados, adoptados, comprados, fecundados in vitro, no se libra ni la nobleza, y sometidos a la ciencia quirúrgica impulsada por la cultura de la muerte: el aborto y la eutanasia.

Dicho todo esto, y girando a otro mundo distinto al nuestro, tenemos el fanatismo musulmán donde están esos niños de la guerra, con fusiles ametralladores o con los desafiantes kalashnikov. Tampoco nadie dice nada aunque por la festividad de los Reyes se aconseja no hacer regalos bélicos a nuestros infantes, pero si se trata de Oriente Medio, como se trata e instruye a las criaturitas, es beneficioso habida cuenta que el enemigo es Occidente y sobre todo el Estado judío.

El primero de los muchos errores que comete el hombre ante el niño es doblegarle la voluntad a sabiendas de que es virgen y que sus acciones se basan en el derecho natural. Yo que el bebé de la señora Bescansa abofetearía a su manipuladora madre, el crío de Fran Rivera le metería el estoque hasta la bola y a todos los incitadores de la guerra los llevaría al penal de Chinchilla y si está cerrado a Guantánamo en refulgente color butano. Faltaba la Pantoja con su niña en brazos. Se me enamora el alma. ¡Qué tropa!

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