Eleonora Bruzual

La Venezuela chavista: Bandidos, sarna y otros logros

La Venezuela chavista: Bandidos, sarna y otros logros
La periodista Eleonora Bruzual. PD

Lo que queda de Venezuela es como lo dije en alguna pasada columna un pestilente pozo séptico. De enfermedades erradicadas hace muchísimos años, somos presa fácil los que aquí vivimos.

Eso que los muy viejos llaman morir de mengua es causal pavorosa de defunciones, porque ni siquiera medicamentos existen en este país saqueado por una banda de delincuentes que se hicieron del Poder gracias a caminos que la democracia les brindó, para luego tenazmente destruirla hasta convertir en Narcoestado el país que mostraba al mundo 40 años de desarrollo y libertades, tantas que hasta estos golpistas pudieron gozar de impunidad por sus crímenes cometidos desde el mismo momento que irrumpieron aquellos aciagos días de golpes sangrientos.

Hace unos días nos enteramos de la muerte de «El Conejo» y no precisamente de Bugs Bunny.

El pasado 24 de enero Teófilo Rodríguez Carzola era asesinado a su salida de una fiesta en Porlamar (Estado Nueva Esparta), en lo que parece un ajuste de cuentas, ya que «El Conejo» estaba celebrando en una de las tantas discotecas de la Isla de Margarita, muchas ya señaladas como tugurios de traficantes de drogas, ladrones y asesinos que en un país donde la ley es usada solo como retaliación política, no las tocan.

Su prontuario lo describe como traficante de drogas, portador ilícito de armas de fuego, robo de vehículos, aprovechamiento de objetos proveniente del delito y homicidios. ¡Una joya! que sorprendentemente gozaba de libertad por una «Gracia» otorgada por su gran amiga Iris Varela, ministra roja de Asuntos Penitenciarios.

Teófilo Rodríguez Carzola gozaba de lo que Iris Varela instituyó como Sistema de disciplina y humanización para sanear las cárceles del país. Y con esto, en un mal llamado «Régimen de Presentación» tenía dentro del penal de San Antonio un verdadero e inexpugnable bunker desde donde controlaba secuestros, tráfico de drogas, sicariato y otros delitos y donde vivían él y sus lugartenientes rodeados de comodidades y lujos y con libertades inimaginables para un preso.

Ya Teófilo Rodríguez Carzola es un muerto más en el santoral que preside el «Transgresor eterno», pero su asesinato mostró al mundo la realidad de este Narcoestado rojo, donde un malandro hace y deshace desde una cárcel o en uno que otro viajecito a Panamá o México.

Narcoestado donde los presos más peligrosos tienen armas de guerra que sirvieron para un «Duelo» bastante original pero que ya es común en todas las muertes de delincuentes: Disparar con absoluta tranquilidad y no ser reprimidos por policías ni militares que deben controlar estos hechos, tanto en recintos penitenciarios como en cementerios.

Narcoestado donde un teniente coronel veja a la esposa y la madre de Leopoldo López el «Preso de Maduro» encerrado y aislado en el Penal de Ramo Verde pero ni él ni el vergonzante ministro de la Defensa Padrino López como tampoco Carlos Mata Figueroa otro generalote rojo que es ahora Gobernador del Estado Nueva Esparta, tienen el valor y la decencia para cumplir con su deber y demostrar hombría con esos asesinos y no con dos mujeres honorables e indefensas.

Ese es -mis lectores- este pozo séptico, esta guarida de hampones de traje y corbata y también de los «Estilo Conejo»; infierno donde mueren a diario ciudadanos indefensos víctimas del hampa y del saqueo de los chavistas que no dejaron ni siquiera para comida y medicamentos…

Lugar donde se pretende que un hipertenso no se queje y sonría porque no tiene medicinas, como no las tienen los enfermos de cáncer, los aquejados de Mal de Parkinson, los diabéticos, los epilépticos.

Espanto que arropa a todos los que se ven urgidos de cualquier medicamento, de cualquier insumo médico, porque ni para enfermos graves ni para aquellos que necesitan un antibiótico, un analgésico, un jarabe, un antidiarreico, un psicofármaco, algo que cure la sarna que ya es epidémica. Cloaca donde la Ministra de Salud declara que: «…la escasez de crema dental existe porque la gente se cepilla tres veces al día»

La frase que usted más escucha en Venezuela es ¡NO HAY! y si algo si hay son castrochavistas decididos a quedarse a la brava porque sus crímenes son tantos y tan graves que es difícil que consigan refugio seguro en otras partes.

Ni la Cuba castrista les da tranquilidad… No robaron para irse a vivir a Corea del Norte. Se habla de Rusia, y quizá ese invierno inclemente que venció a Napoleón y a Hitler les cobre sus crímenes y sus desparpajos. Muchas veces Dios con su justicia nos muestra que no tiene fronteras.

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