Luis María Anson

«A Pedro Sánchez lo que le gusta de verdad es el Frente Popular»

"A Pedro Sánchez lo que le gusta de verdad es el Frente Popular"
Luis María Anson. PD

Luis María Anson entiende que Sánchez está frito por pactar con el radical de Pablo Iglesias, pero que también puede salirle bien el plan B, pacto con Ciudadanos y abstención del PP:

El Frente Progresista, lanzado al vuelo desde el campanario de Pedro Sánchez tras el 20-D, sumó 11.643.375 votos. Una hipotética alianza de centro derecha entre el Partido Popular y Ciudadanos, 10.716.293, casi un millón menos. Mariano Rajoy encabezó el partido más votado pero no ganó las elecciones. El Frente Progresista, es decir, eufemismos aparte, el Frente Popular, formado por los socialistas del PSOE y los comunistas de Podemos e IU, a pesar de conseguir 923.133 votos más que el centro derecha, tiene dos diputados menos que la eventual -y dificilísima- alianza entre PP y Ciudadanos. Sánchez, para alcanzar la Presidencia en segunda votación con su Frente Progresista, necesita los escaños del PSOE, de Podemos e IU, más los del PNV y la abstención al menos de ERC.

Aclara que:

Estados Unidos tiene poderosos intereses económicos y, sobre todo, militares en España. La Europa unida, regida por Merkel, desea que España se mantenga en el equilibrio y la moderación. Rechazan la posibilidad de que el socialismo vire a babor y se radicalice en las sentinas de Podemos. Redoblarán ahora sus presiones para que Rajoy facilite, con la abstención del PP, un Gobierno fruto del entendimiento entre el PSOE y Ciudadanos.

Eso significa que, en la hipótesis de una sesión de investidura de Pedro Sánchez apoyado por el PSOE y Ciudadanos, la abstención del PP daría la victoria al líder socialista, en segunda vuelta, por 130 votos a favor y un máximo de 97 en contra. Rajoy salvaría la cara, escudado en la razón de Estado, la extrema izquierda quedaría chasqueada y Sánchez se zafaría del acoso de los barones de su partido.

Y remarca que:

Al líder socialista lo que le gusta de verdad, sin embargo, es el plan A, el Frente Popular, aunque eso suponga mantener una arisca negociación con Iglesias y alcanzar acuerdos con el PNV, amén la abstención de ERC. Si no le queda otro remedio, Sánchez renunciaría a la tiza que tanto le gusta y aceptaría el plan B de su estrategia bifronte, es decir, el acuerdo con Cs y la abstención del PP. Rivera, que se quedó en 40 diputados en lugar de los 65 previstos, está jugando en el centro del campo con innegable habilidad como lo hizo para la constitución de la mesa del Congreso. Rajoy permanece como siempre impenetrable, tal vez porque no tiene nada que penetrar.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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