Laureano Benítez Grande-Caballero

Podemos: la castocracia de la castuza

La escandalosa promoción de Podemos que ha hecho la casta oligárquica en España demuestra claramente que los aparentes radicales son solamente «castuza»

Podemos: la castocracia de la castuza
Laureano Benitez Grande-Caballero. PD

«Si quiere esconder algo, ponlo a la vista de todos». Esta curiosa paradoja ha sido el faro que ha guiado la tremenda campaña mediática que ha aupado a Podemos a las cercanías del poder, fundamentada en el hecho sociológico de que todo lo que se oculta excita el morbo de los inevitables curiosos, que sienten una inevitable atracción por lo prohibido, y entonces acometen la peligrosa aventura de investigar misterios y secretos.

Pero, si se exponen claramente a la luz pública los ocultos entresijos secretos de algo, éstos pasan desapercibidos, pues nadie va a pensar que la verdad la tienen allí, justo delante de sus narices. Estrategia condensada también en la famosa frase «Los árboles no dejan ver el bosque».

La raigambre sicológica de este proceder, sin embargo, no me es suficiente para intentar comprender cómo el pueblo español ha comulgado con la enorme rueda de molino de Podemos que nos ha hecho tragar el aparato mediático de la casta, en una operación de lavado de cerebro sin parangón en nuestra historia.

Solamente una población totalmente adocenada, sometida y esclavizada ha podido ser víctima de una tomadura de pelo tan impresionante, para descubrir la cual habría bastado simplemente utilizar un poco de sentido común, cosa que evidentemente tampoco tenemos actualmente.

Todo se reduce a un simple silogismo: los medios de comunicación están en poder de la casta oligárquica; los medios de comunicación han promocionado escandalosamente a Podemos; luego Podemos también es casta, y a ella le hace el juego. Así de sencillo.

También se puede aplicar ese silogismo al gran número de «think tanks» y personajes y personajillos pura «casta» que lisonjean y requiebran a los radikales podemitas, en un sospechoso ejercicio de adulación que hace vislumbrar que aquí tenemos gato encerrado.

Solamente los tontos, los ignorantes y los idealistas pueden creer que las élites financieras nacionales e internacionales, de repente, han decidido arrepentirse de sus fechorías explotadoras para compartir sus privilegios y sus beneficios con «la gente», con «los de abajo», protagonizando una revolución clasista sin parangón en la historia del mundo, apoyando sorprendentemente un movimiento político que los tiene amenazadoramente en su punto de mira.

La casta tiene como ideología económica dominante el ultraneoliberalismo -es decir, reducir al mínimo la intervención del estado para que sean los mercados quienes dirijan la actividad económica-, por esto no es óbice para que las élites puedan disfrazarse de intervencionistas, si de esta manera pueden acaparar un poder que logre aumentar sus posibilidades de negocio, derribando además con esta estrategia regímenes y partidos con la intención de sustituirlos por otros aparentemente nuevos, pero que continúen desarrollando una política que sirva al capital. Tal ocurrió con Syriza en Grecia, y tal es la estrategia con Podemos, a quien algunos analistas llaman «la rueda de repuesto del capitalismo».

El día 6 noviembre de 2014, las reporteras de «El Huffington Post» Pilar Portero y Ana Cañil iniciaban de esta manera un artículo titulado «Así se están acercando empresarios y banqueros a Podemos»: «Los empresarios y banqueros quieren acercarse a Podemos y Podemos quiere sentarse con ellos y dialogar. Hasta ahora no han pasado de olisquearse y enviarse sutilmente mensajes a través de terceros, pero la encuesta del CIS que les sitúa como ganadores de las próximas generales en intención directa de voto, evidencia que llega la hora de pasar del olisqueo al toqueteo». En el artículo se llegaba a la conclusión de que Podemos deseaba disminuir la desconfianza de la oligarquía económica hacia su programa económico.

El 14 noviembre de ese mismo año de 2014, «eldiario.es» editaba el artículo titulado «Multinacionales europeas y de EEUU buscan contactos discretos con la dirección de Podemos», manifestando que, tras un primer momento de temor ante las propuestas del partido morado, el empresariado buscaba su normalización dentro del sistema, como proponía Federico Steinberg , investigador principal de Economía del Instituto Elcano.

Sería sumamente revelador desenmascarar a las empresas y bancos del IBEX 35 que han colaborado en la conspiración para lanzar al estrellato al Coletas y a su panda.
Ana Patricia Botín, habitual asistente a las reuniones del club Bildelberg como presidenta del banco más importante de España, tampoco ve ningún peligro en el aventurerismo populista de Podemos: «El objetivo de todos los partidos políticos -en referencia a Podemos-, de los bancos y de cada uno individualmente debe ser cómo podemos lograr juntos reactivar el crecimiento.

Un crecimiento que sea sostenible y llegue a todo el mundo. Y creo que todos tenemos un interés común en esto independientemente de en qué parte y dónde esté trabajando cada uno».
Javier Marín, consejero delegado del banco de Santander, ha admitido abiertamente el interés de la corporación bancaria por entrevistarse con Pablo Iglesias.

Estas declaraciones de amor también tienen un viceversa por parte de los dirigentes de los antisistema. Por ejemplo, Jesús Montero declaró a El País que había que distinguir entre los empresarios que son «casta», y los que «contribuyen al bienestar», entre los cuales incluía, nada más y nada menos, que al Banco Santander y a la familia Botín (¡?).

En los primeros días de diciembre de 2014, Antonio Brufau, presidente de Repsol, hacían un llamamiento a «desdramatizar la posible llegada al poder de Podemos», alegando que «se han visto dos programas de Podemos diferentes, uno de corte bolivariano y otro de corte nórdico, más moderado […] Si al final gana Podemos, habrá que convencer o explicar a los dirigentes del partido cuáles son las recetas que funcionan en todo el mundo». Sin embargo, no hará falta hacerlo, pues ya los ínclitos Juan Torres y Vicenç Navarro se encargaron de diseñar esas recetas con su souflé keynesiano.

Brufau no ha sido, desde luego, el único gerifalte del IBEX 35 en mostrar su comprensión hacia Podemos, pues a esta política de acercamiento se han unido, entre otros, Fernando Fernández Tapias, Florentino Pérez, José Manuel Entrecanales o Juan Miguel Villar Mir.

Un caso paradigmático es el de Marcos de Quinto, el dirigente de la Coca-Cola, número tres de la marca a nivel mundial, que ha mostrado públicamente su simpatía por los podemitas, a los que agradece su afán regenerador, soltando perlas como éstas: «Hay un interés muy grande en tratar de encontrar algo sucio, lo que sea, contra la gente de Podemos […] Vamos a seguir aquí en España y no hay ningún tipo de plan B por si gana Podemos». ¿Cuál es su «plan A»? Pues muy sencillo: «Yo creo que si gana Podemos la gente va a seguir bebiendo Coca-Cola». Chapeau, maestro.

Henar Ortiz -tía de la reina- y su ex marido Alonso Guerrero militan actualmente en Podemos. El mismo Pablo Iglesias llegó a manifestar a Jordi Évole que «la reina Letizia tiene interés en conocerme».

El 25 de octubre de 2014, en «El Huffington Post», el miembro de la Trilateral y ultraliberal Antonio Garrigues Walker, cuyo despacho de abogados lleva los intereses de George Soros en España, afirmaba «Los que han votado a Podemos son todo menos ignorantes […] Por lo menos airean el sistema. El que quiera descalificar a esos ciudadanos se equivoca […] El auge de Podemos es absoluta y radicalmente lógico, y positivo».

En un completo ejercicio de funambulismo y travestismo, Moneydero se jacta de haber trabajado para el Banco Central Europeo (BCE), algo sumamente chocante para un anticasta y anticapitalista que se declara enemigo de los mercados.

Sin embargo, lo que más transmite «olor a cloaca» de este caso pinturero es que el cargo que ejerció en la entidad financiera nunca existió, por lo cual hay que ver en él un intento sumamente cutre de engordar su currículum, como hace constar en su web, donde afirma que «Ha trabajado como consultor internacional para diferentes organismos […] Fue el responsable del equipo español del Banco Central Europeo para el estudio y seguimiento de los efectos de la implantación del euro en España (Instituto Europeo de Florencia y Banco Central Europeo, 1998-2003)». Desde el BCE desmienten todo: «Nunca ha trabajado aquí, tampoco como consultor. No sabemos quién es».
En fin, que parodiando a Bécquer podíamos decir que: «»¿Qué es casta?», me preguntas,/ clavando en mi pupila tu pupila azul./ «¿Que es casta?»¿Y tú me lo preguntas?:/ ¡casta eres tú!».

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