Charo Zarzalejos

De momento, solo sensaciones entre PSOE y PP

De momento, solo sensaciones entre PSOE y PP
Charo Zarzalejos. PD

Lo único seguro y objetivamente constatable es que entre PP y PSOE hay poco o nada que hacer y sin el apoyo expreso o tácito de los socialistas, Rajoy no volverá a ser Presidente de Gobierno.

No hay ejecutivo posible y el hecho de que no gobierne el PP es el hilo conductor, la masilla que aglutina al PSOE aunque surjan voces, muy pocas y nada decisivas, que hayan defendido algún tipo de acuerdo entre los dos grandes partidos.

A día de hoy y me temo que durante algunas jornadas más, vamos a vivir de sensaciones. No hay más que hacer un recorrido por las declaraciones de todos aquellos que se han entrevistado, primero, con Pedro Sánchez y, luego, con el equipo negociador capitaneado por Antonio Hernando.

«Esto va bien», «hay posibilidades de acuerdo» y poco más porque poco más puede decir. Se han creado equipos de trabajo y el candidato socialista ha llenado su agenda con encuentros con diversos sectores sociales, desde sindicatos a personal sanitario de los que recibe opiniones e incluso puede que apoyos, pero aquí estamos en otra cosa. Estamos ante un Congreso fraccionado en el que es muy difícil obtener la mayoría necesaria para que el futuro gobierno, si llega a haberlo, no sea flor de un día.

Hay que reconocer que los socialistas y en concreto su secretario general se está moviendo sin descanso pero muchos tenemos la sensación -no podemos tener otra cosa–, quizás equivocada, de que en todo este proceso nadie quiere hacer el papel de «malo».

Nadie quiere que se le perciba como responsable de unas eventuales elecciones que una inmensa mayoría de diputados de todos los colores ven como más que probables.

Ahora, la jugada socialista es dejar a Podemos entre la espada y la pared. Se trata de ir aglutinando apoyos que todavía no se han producido de manera expresa para, de manera indirecta, dejar en el tejado de Podemos la pelota de una nueva convocatoria electoral.

Demasiado aventurado, demasiado alambicado. Mucha reunión, mucho documento, mucha rueda de prensa. Mucho de todo para concluir que, de verdad, de verdad, no se ha avanzado de manera sustancial. La traca final será decir a Podemos: o conmigo o gobierna Rajoy . Y no, no va a gobernar Rajoy, de manera que esa alternativa bien sabe el PSOE que es pura retórica.

El Presidente en funciones insiste, una vez que ha decidido entrar en el juego en el que en el fondo no cree, en no renunciar a su investidura si logra los apoyos necesarios. Es decir, volviendo al principio y así, viviendo de sensaciones, estaremos varios días más.

Lo que está en juego no es solo el futuro gobierno de España. Tanto PP como PSOE, como formaciones políticas, saben que su futuro más o menos inmediato va a depender del acuerdo -o no acuerdo– que pueda lograr Pedro Sánchez.

Rajoy sabe de antemano que los apoyos que necesita no los va a tener y todo lo que no sea un encuentro formal y oficial entre PSOE y Podemos comienza a carecer de interés y, lo que es peor, comienza a provocar un enorme cansancio.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído