Jesús Millán Muñoz

¿Presuntos errores sociopolíticos en estas cuatro últimas décadas?

¿Presuntos errores sociopolíticos en estas cuatro últimas décadas?
Corrupción, política, prevaricación. Maximino Soriano.

¿Ante la situación tan grave en la que estamos hay que plantearse hacer análisis, desde todos los sitios y lugares y banderas, de los errores que hemos cometido en estos últimos cuarenta años y en la medida de lo posible entender la realidad del presente, y en la medida de lo posible rectificar?

¿En acontecimientos sociales, las ciencias sociales muestran y demuestran que raramente solo un factor, una sola variable es la causante de un fenómeno o de una realidad…?

¿Por consecuencia debemos aceptar que en estas cuatro décadas se han alcanzado grandes logros, pero quizás se hayan cometido graves errores? ¿Quizás es el tiempo de analizar ambos tipos de hechos y de datos y de causas? Otros interlocutores que expresen los que ellos crean, porque en un simple artículo periodístico no se pueden expresar la multitud de razones, causas, hechos, datos…

1. ¿El mayor error sociopolítico o uno de los grandes errores sociopolíticos es que la izquierda moderada y la derecha moderada nacional no se han puesto de acuerdo en cuestiones de Gobierno, y a veces, tampoco en cuestiones de Estado?

¿Quizás debido a múltiples factores y variables, porque no creían suficientemente en que era necesario el entendimiento, porque parte del pueblo no lo habría admitido, por consecuencias de acontecimientos de hace siete u ocho décadas, por el sufrimiento heredado de décadas y traumas del pasado que se han ido heredando en las familias? ¿Por cuestiones partidistas y electorales, o por razones presuntas o reales ideológicas o por cuestiones clientelares, por intereses de alcanzar altos cargos entre dos mil y tres mil personas? ¿Hay que decir, que ha sido un error, grave error, que la izquierda y la derecha moderada no se hayan puesto, y todavía tampoco lo hagan en cuestiones de Gobierno, por ejemplo, una ley de educación aceptada por todos los gobiernos y hubiese sido consensuada, al menos por las dos grandes fuerzas?

¿Piensen los líderes y las fuerzas sociopolíticas y económicas y sindicales y sociales en el bien común y general del Estado y del país y no solo en el bien personal e individual, colectivo o grupal o del partido o del sindicato…? ¿O al menos armonicen el bien propio e individual, personal o colectivo o ideológico con el bien de la sociedad y del Estado, del bien de ahora con el bien a medio y largo plazo…?

2. ¿Ha sido un error que las fuerzas políticas nacionales constitucionalistas han pactado demasiadas veces con las fuerzas regionalistas, que se ha demostrado, que buscaban cuotas de poder, para llegar a un punto de no retorno, de la secesión, como parece evidente está en el horizonte y ya nadie puede negar…?

¿Las fuerzas nacionalistas secesionistas, en mayor o menor grado, no han sido leales al conjunto del Estado y a la realidad nacional y a la realidad actual del mundo…? ¿Ni siquiera a los efectos positivos que el Estado ha tenido sobre sus regiones durante siglos, sin menoscabo que hayan tenido más iniciativa y mejor mentalidad económica algunas regiones más que otras…?

¿Se ha caído en una especie de neomaquiavelismo por parte de distintas personalidades y de distintas fuerzas sociopolíticas? ¿Y ese maquiavelismo lo estamos pagando y sigue estando presente…? ¿Y cada vez parece estar más presente…?

3. ¿Al pueblo, y yo soy pueblo no se le ha enseñado y quizás, tampoco haya querido aprender los mínimos conocimientos y conceptos teóricos, a nivel económico, social, político y temas anexos y conexos y sus contextos reales y realistas…? ¿De tal modo que el pueblo o parte del pueblo ha confundido o ha podido confundir lo real con lo posible, lo real y posible con lo ideal y no posible? ¿Ha podido confundir las historias de los abuelos y los bisabuelos, con la realidad presente, y quizás no haya pensado lo suficiente en el bien de hijos y nietos, por no haber superado traumas de abuelos y bisabuelos…? ¿No sea consciente que a veces, una enfermedad grave o se soluciona, o se cronifica o incluso puede ir hacia peor…?

¿Quizás no se hayan cicatrizado bien y lo suficiente las heridas y los traumas y sufrimientos que se han ido heredando, a través de la familia de los acontecimientos preguerra civil, guerra civil, postguerra civil…?

¿Desde el Renacimiento en literatura se expresa hasta ahora, que el mayor defecto moral en Hispania es la envidia…? ¿La envidia junto con la avaricia y la lujuria parece ser que son los errores morales graves, más importante de los españoles y los más extendidos?

¿Hay que preguntarse si junto con otros constructos psicológicos conscientes e inconscientes, como «el pasado» se ha utilizado la envidia como arma política…? ¿Y tanto se ha utilizado que ahora no hay modo de detenerlo…? ¿Porque cómo poner límites a la envidia a nivel social e individual y colectivo que se ha transformado, querámoslo o no, en un instrumento político? ¿La envidia se ha mezclado con motivos sociales y con motivos políticos y con motivos económicos, y con la angustia y sufrimiento de parte del pueblo…? ¿Se ha llegado a defender que un alto cargo político no tiene que ganar más de dos mil euros, al precio de hoy, es decir, una persona que lleva sobre su cabeza y sus espaldas la responsabilidad de millones de seres humanos que no gane nada más que dos mil euros al mes? ¿Se ha defendido por parte del pueblo que un presidente de gobierno no puede, ni debe ganar más de cinco mil euros al mes? ¿La verdad hemos perdido el sentido común, la racionalidad, la prudencia, la sabiduría, el conocimiento, hemos caído en una especie de «locura colectiva de tintes ideológicos sociopolíticos»?

¿Con todas las matizaciones posibles, y nadie se ofenda, hay que indicar si el pueblo, y yo formo parte del pueblo no tiene suficiente nivel de conocimientos, estudios, conceptos para entender la complejidad del mundo social y político y económico, geoestratégico y geopolítico…? ¿Y esto después tiene consecuencias en las urnas, porque confunde lo real posible, con lo posible no real…, las palabras basadas en hechos y realidades posibles, y palabras y eslóganes imposibles de alcanzar…?

4. ¿Con toda la delicadeza posible se han caído en errores de «presuntas endogamias» claras y evidentes, y el pueblo ha sido participe en parte, y el pueblo en parte ha sido victima? ¿Y esas endogamias de distintas clases, y esas endogamias vistas y percibidas claramente en ciudades de tamaño medio, pueblos, comarcas…? ¿Y aunque todo el mundo haya callado, todo el mundo ha sido consciente, tanto cuándo hayan salido beneficiados, cómo cuándo hayan salido perjudicados? ¿Hay que preguntarse, si muchas personas de valía y de talento y de capacidad y de suficientes estudios se han quedado en las cunetas de la historia, en trabajos y funciones durante toda su existencia muy por debajo de su capacidad, y sus vidas se terminan y miran hacia atrás y sienten esta realidad y ya no tiene remedios…? ¿Y esto y eso junto con otros factores, cuando eran vacas gordas, quizás no se notaba tanto, pero cuándo han venido las vacas flacas, pues ha emergido, cuándo eran vacas gordas quienes sufrían ser victimas de esa situación, lloraban en sus rincones, y la mayoría reían, pero cuándo han venido las vacas flacas, ha emergido todas esas presuntas o reales injusticias…? ¿Toda actividad lo esencial son los recursos humanos, haber puesto en cada puesto, en millones de puestos a las personas más preparadas y más capacitadas, sin mirar otros parámetros, otras razones, porque las personas bien preparadas en los puestos adecuados pueden atender y buscar soluciones en tiempos normales y en tiempos de crisis…?

5. ¿No se ha explicado claramente la financiación del sistema democrático al pueblo, y quizás se equivoco la forma de dicha financiación? ¿Y se ha utilizado de forma incorrecta, en algunos casos, y eso ha llevado o ha sido una de las fuentes de la «corrupción», en un pueblo que la avaricia junto con la envidia y la lujuria es un problema moral colectivo?

6. ¿Quizás la sociedad o gran parte de ella ha caído en una inmoralidad importante y en éticas no correctas mínimamente? ¿Y no tener una moralidad correcta, aunque sea mínima complica enormemente la vida individual, social, colectiva e incluso estatal de los pueblos? ¿Porque la correcta moralidad es el cemento que une o permite la unión entre todos los elementos de la sociedad, los individuos, los diferentes colectivos y entidades sociales, el Estado…? ¿La ley no es suficiente para la eficiencia y correcto progreso de la sociedad, del individuo, del Estado…?

7. ¿No se ha explicado real y seria y profundamente al pueblo, por parte de grandes expertos en esas materias lo que de verdad sucede en el país en los ámbitos de esas realidades sociales, políticas y económicas…? ¿Y por tanto, el pueblo y parte del pueblo ha creído que todo es posible, cuándo no todo es posible, solo es posible lo que es posible…? ¿No se le ha explicado al pueblo, y todavía estaríamos a tiempo, de la realidad económica seria y profunda, lo que las ciencias económicas, o la mayoría de expertos indican sobre ese saber, y lo mismo aplicado al campo de la política, de la realidad política de la Península Ibérica y de las realidades fuera de nuestra Península, las realidades, los potenciales peligros, los problemas reales y graves…?

¿Sigo creyendo que si la mayoría de la población acepta y asume que sus padres fallezcan, porque es la ley de la vida…? ¿Por qué el pueblo no va a aceptar un realismo moderado y bien demostrado, con datos y conceptos ortodoxos de la realidad, sea esta realidad económica o política o social…? ¿Los horizontes reales actuales y los horizontes posibles que se perciben en el mundo y a nuestros alrededores…? ¿Peligros y posibilidades…?

¿Si al pueblo se le explica los enormes peligros a los que nos enfrentamos, al menos en cinco grandes frentes?:

– un horizonte nacional e internacional de una enorme competitividad mundial económica, algunos hablan de un conflicto económico mundial o de una guerra económica mundial;

– segundo, un horizonte nacional y regional de grave peligro de secesión y de fragmentación del Estado, que puede tener enormes consecuencias negativas, en una enorme multitud de campos y de realidades;

– tercero, un horizonte muy complejo de «dislocamiento» en el Mediterráneo, por diversos causas y factores y variables y realidades, tanto económicas, políticas, ideológicas, demográficas, religiosas, culturales, etc., con todas sus consecuencias, a corto y medio plazo de tiempo, muchas imprevisibles;

– cuarto, un horizonte complejo de conseguir la Unidad Europea como un Estado Real y Eficiente, sin negar que Europa ya es soberana en multitud de aspectos de la realidad nacional española;

– quinto, un horizonte complejo del llamado «terrorismo internacional».

¿Si al pueblo se le explica todos esos horizontes, realidades presentes o posibles a corto y medio plazo, si se le explica sin engaños, con conceptos y datos realistas, y todavía estamos a tiempo de explicarle, por las autoridades y expertos en cada materia, suponemos que el pueblo será capaz, de que es mejor perder ahora cinco que no mañana cincuenta o cien…?

¿Si a los poderes mediáticos, económicos, políticos, institucionales se les deja libertad de pensamiento y expresión a los expertos en todas esas materias, y no se le castiga o sanciona de ninguna manera, ni en sus carreras profesionales, ni de otras formas o maneras? ¿Si se les deja cancha y se les da púlpitos y medios de comunicación para que puedan expresar las ideas que las ciencias ortodoxas indican, quizás el pueblo entenderá de verdad la realidad, y todos será más mesurado y más consensuado y más realista y más eficiente…? ¿Si se les pregunta a los médicos licenciados en sus profesiones y no a los curanderos, quizás el pueblo entienda mejor la realidad y quizás se cure antes y mejor de las dolencias que sufrimos…?

8. Etc.

9. Para concluir, para no alargar más causas y acontecimientos y errores y presuntos errores, hay que indicar, y pedir, a los hermanos catalanes y vascos y gallegos, hermanos somos como vosotros, con vuestras mismas grandezas y con vuestras mismas miserias y errores. Hermanos, si nos separamos seremos pasto de enormes sufrimientos y de enormes ambiciones desde todos los lados. Nos comerán a trozos, poco a poco, desde unos lados y desde otros. Siempre habrá alguna excusa para que nos coman y nos devoren. Unidos, si unidos, seremos cada uno más catalanes, más vascos, mas gallegos, más castellanos, más extremeños. Porque unidos, podemos continuar con nuestras pequeñas diferencias, separados, las diferencias serán el talón de Aquiles, para nuestro perjuicio grave y profundo, para todos, para todo, y para cada parte… ahora, mañana y pasado mañana.

Hace unos lustros, se le preguntó a un mando o jefe del ejército, recuerdo el nombre, pero no lo indicaré, se le preguntó: «¿Podemos caer en España en el mismo error de la ex Yugoslavia? Y contestó más o menos, con estas palabras, «si se ponen las piezas adecuadas para que suceda lo mismo, puede acabar sucediendo». Llevo años y años reflexionando sobre esas palabras y esas ideas, y la cuestión es simple y clara y evidente, ¡Por favor no pongan las piezas del ajedrez o de las damas o del go para que se puedan repetir los mismos errores…! Pero la pregunta ya es pertinente ahora mismo, aunque dura y grave y dramática y trágica, ¿se están poniendo las piezas para que suceda otra vez…?

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