La pieza de Pablo Planas aparecía este 24 de febrero de 2016 en ‘Libertad Digital’ y es tan feroz como divertida:
- Horas después del 20-D, Pedro Sánchez estaba hundido y Albert Rivera, tocado. Pocos días más tarde, todo apuntaba a una repetición de las elecciones que reforzaría al PP con el voto prestado a Ciudadanos y a Podemos, que fagocitaría los restos del PSOE.
- A día de hoy, Mariano Rajoy es un sentimiento que tiene seres humanos y Pablo Iglesias se ha convertido en un ectoplasma poltronero.
- Pedro Sánchez ha sofocado el motín interno y Rivera ha convertido un tropiezo en un paso adelante. Los dos ganan. Tres reuniones, un par de fotos y un acuerdo para suprimir los privilegios de la política y evitar un referéndum separatista en Cataluña pueden parecer humo, pero son mucho más que el tiempo libre de Rajoy y la vicepresidencia que se pedía Iglesias.
- Sentido de Estado y de la estética. Sánchez y Rivera y viceversa, gente educada, de los que dan la mano y se atavían con la propiedad de la ocasión.
- El presidente del Gobierno en funciones ha hecho de la antipatía uno de los rasgos básicos de su mandato. El plasma no era por temor a las preguntas de los periodistas sino por el asco a los seres periodistas. Para él, periodistas son los manolos.
- Todos los demás, chusma de la peor calaña, arrastrados, miserables, moscas pegajosas, pedigüeños los más, rompepelotas cuatro gatos.
- Iglesias es del tipo «tomamos un café y si te he visto no me acuerdo». Sus colegas de la facu iban a cambiar el mundo, pero se dedican a colocar a parientes y parejas, a catar el champán que será el calimocho del proletariado cuando triunfe la revuelta.
- Se les ve tanto el plumero que ya resultan cansinos. Dos segundos tardó en disfrazarse Pablo de pingüino para salir en los Goya.
- Pase lo que pase, elecciones o no, Sánchez y Rivera ya van dos pasos por delante de mano lenta Rajoy y puño de mantequilla Iglesias. Si el marmolillo de la derecha y el asaltacapillas de la izquierda tuvieran más sentido común que orgullo habrían reaccionado antes.
- Ahora ya han quedado con la retambufa al descubierto. Lelos, otra cosa es posible.
