Cayetano González

Noventa días

Noventa días
Cayetano González. PD

Este próximo domingo se cumplirán tres meses desde la celebración de las elecciones generales el 20-D y, como todo el mundo sabe, se llegará a esta fecha del 20-M sin nuevo Presidente del Gobierno y sin expectativas reales de que lo vaya a haber a corto plazo.

Tras la fallida investidura del candidato del PSOE, Pedro Sánchez, da toda la impresión de que los principales responsables de resolver el sudoku político que dibujaron las urnas se han tomado unos días de respiro. No hay reuniones, no hay conversaciones, no hay llamadas telefónicas. Al menos que se sepa.

Más allá de la consabida broma que con un gobierno en funciones como el que actualmente tenemos en nuestro País se puede ir, mal que bien, tirando y funcionando, habrá que admitir que el bloqueo y el estancamiento que sufre en estos momentos la política española para acordar y pactar un nuevo ejecutivo no es una buena noticia.

La inestabilidad y la provisionalidad en el funcionamiento de las Instituciones no proyecta una buena imagen de España en el exterior y empiezan a haber señales alarmantes sobre lo que piensan los inversores extranjeros de esa situación y las consecuencias que podría acarrear.

Hasta la fecha los dos únicos partidos que se han movido algo y que han conseguido pactar un programa de gobierno han sido el PSOE y Ciudadanos. Un pacto que tiene su importancia política pero que desde el punto de vista del respaldo parlamentario es insuficiente como se puso de manifiesto en la votación de la investidura de Sánchez.

El PP sigue en sus trece de que ha ganado las elecciones, lo cual es verdad pero sólo media verdad, porque el ser la lista más votada no garantiza que en un sistema parlamentario como el que tenemos se pueda gobernar y el PP, a día de hoy, es incapaz de suscitar un solo apoyo en el Congreso de los Diputados. En cuanto a Podemos, continua también en su idea de negociar con el PSOE sólo si este partido rompe su acuerdo con Ciudadanos.

Aunque todavía quedan cincuenta días para que concluya el plazo legal -concretamente será el lunes 2 de mayo- para que algún candidato consiga ser investido Presidente del Gobierno, y en ese periodo todavía pueden pasar muchas cosas, está claro que las posibilidades de que haya que acudir de nuevo a las urnas el domingo 26 de junio son mayores cada día que pasa.

El problema es que según las diferentes encuestas que se van conociendo, unas nuevas elecciones podrían no resolver nada porque el mapa político que saldría de las urnas sería muy similar al actual.

Y ¿entonces qué? ¿No sería más prudente intentar evitar ahora el bochorno que supondría repetir unas elecciones para al final tener que volver a la casilla de salida y estar casi un año sin gobierno?

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído