Julia Navarro

Susana Díaz también sabe que en política las oportunidades no pasan dos veces

Susana Díaz también sabe que en política las oportunidades no pasan dos veces
Julia Navarro. PD

Pedro Sánchez ganó unas «primarias» y después un congreso convirtiéndose en secretario general del PSOE. Así que desde un punto de vista estrictamente democrático Sánchez su liderazgo no debería de ser cuestionado.

Sin embargo a Pedro Sánchez le vienen cuestionando sus compañeros de partido desde el minuto uno de su elección. Le convirtieron con sus votos en secretario general, sí, pero sin entusiasmo.

En realidad muchos militantes socialistas hubieran preferido que Susana Díaz hubiera dado un paso adelante y se hubiera convertido en la líder del PSOE pero no lo hizo pero eso si su sombra alargada ha estado girando sobre Pedro Sánchez.

Así las cosas la familia socialista tiene que tomar una decisión: o abre el proceso de convocatoria del congreso que toca ya o por el contrario esperan a que se despeje la actual situación política en la que no tenemos gobierno y no es descartable que haya nuevas elecciones generales.

Pero sobre todo la decisión de fondo es si cambian de liderazgo, en caso de que Susana Díaz decidiera dar un paso adelante o continúan apoyando, aunque sea de mala gana, a Pedro Sánchez.

En estos meses Pedro Sánchez ha demostrado varias cosas, la primera que tiene instinto y ambición de poder y por tanto está dispuesto a batirse el cobre con quién sea.

También está demostrando ser un político correoso, que aguanta lo que le echen. Lo demostró cuando se midió con Pérez Rubalcaba y lo viene demostrando en sus pulsos soterrados con Susana Díaz.

En realidad tanto Pedro Sánchez como Susana Díaz se juegan su futuro político aquí y ahora.

Sánchez sabe que si es presidente entonces se hará definitivamente con el santo y seña del partido. También sabe que le favorece alargar las conversaciones con Podemos y con quién haga falta en busca de los votos para convertirse en presidente aunque no logre su objetivo.

Y es que mientras esté negociando difícilmente el PSOE se va a atrever a segarle la hierba bajo los pies. Por eso se va abriendo camino la posibilidad de que los «barones» se resignen y no reclamen la celebración del congreso del partido.

Pero Susana Díaz también sabe que en política las oportunidades no pasan dos veces y que si Pedro Sánchez logra formar gobierno o al menos continuar como secretario general cuatro años más a ella se la habrá pasado el arroz para convertirse en secretaria general del PSOE.

En cuatro años pueden pasar muchas cosas, todas imprevisibles y quienes hoy la ven como la mejor alternativa a Sánchez puede que dentro de un tiempo piensen lo contrario en función de las circunstancias.

De manera que Susana Díaz tiene que tomar una decisión nada fácil, o se conforma con ser la líder de los socialistas andaluces y renuncia por tanto a su ambición de convertirse en secretaria general del PSOE o se lía la manta a la cabeza y planta batalla ya.

Y no, no es fácil tomar esa decisión. Veremos si finalmente hay «duelo» entre Susana Díaz y Pedro Sánchez.

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