Laureano Benítez Grande-Caballero

Sirios, tirios y troyanos

A pesar de su aparente pacifismo dialogante, la progresía es partidaria del intervencionismo imperialista en los países de la «primavera árabe»

Sirios, tirios y troyanos
Laureano Benitez Grande-Caballero. PD

Tirios y troyanos juntos y revueltos

De entre los ya numerosos calificativos con los que hasta el momento he regalado a la mesnada podemita, ahí va el que faltaba: troyanos.

Bajo este calificativo hay que entender a los zapadores de la ultraizquierda que se han introducido tras los muros de la patria mía, pero metafóricamente también se puede aplicar a los que pertenecen al «malware» informático, familia con muchos vástagos, pero cuyos hoplitas más destacados son los troyanos, nacidos todos a una contra España en la aldea gótika de Fuentekabruna, donde fueron engendrados por las madresnuestras en una malnoche de Malpurgis.

Esta sección de asalto de troyanosware se presenta a los usuarios (votantes, o sea) como un programa aparentemente legítimo e inocuo, pero que, al ser ejecutado, le proporciona al agresor un acceso remoto al votante afectado, en el cual entran por una puerta trasera a través de la cual pueden controlarle sin ser advertido, pues adoptan una apariencia inofensiva. Real como la vida misma. O sea, que estamos siendo infectados por el Podemosware, y la gente ni se entera. Caballo de Troya, o laSexta de Caballería, como prefieran.

Un ejemplo de esta maliciosa infiltración de los troyanosware es el asunto de la postura que esta gente ha adoptado con respecto al Pacto Antiyihadista, al cual dicen que van de «observadores». Y yo me pregunto qué diablos es lo que quieren observar: ¿Los cadáveres descuartizados volando por los aires? ¿Los edificios descuajeringados envueltos en infernales humaredas? ¿El pánico de las multitudes? ¿La llegada al paraíso de los terroristas suicidas?

¿La enorme eficacia de la policía europea? ¿La cobardía pusilánime de una Europa que llora como mujer lo que no sabe defender como civilización?

Puestos a «observar», como ellos dicen, podían poner su atención en las dictaduras de los países del PetroGolfo, totalitarias a más no poder, y además aliadas con el islamismo radical del wahabismo -especialmente Arabia Saudí-, la expresión más fanática del sunismo, que defiende una estricta aplicación de la Sharia, y que se ha convertido en la fuente del terrorismo global que inspira al Estado Islámico.

Sin embargo, ahí están esos gobernantes, aliados con los países europeos, financiando el EI con total impunidad, con el objetivo de que desestabilice los países chiitas como Irán, Irak, y Siria.

Los troyanos, al parecer, no quieren observar esto, y eso que afirman que la causa de los conflictos originados por la «primavera árabe» son los «movimientos populares» que luchan por la democracia contra las dictaduras -justo la misma interpretación que maneja la ideología globalista e imperialista para justificar las agresiones a Irak, Libia y Siria-, en las que al parecer no incluyen a las satrapías del PetroGolfo, por lo cual hacen un llamamiento a apoyar intervenciones que «rescaten» a los pueblos sometidos a gobiernos tiránicos.

Pero… ¿no habíamos quedado en que los antisistema debían ser imperialistas, y que se oponían a las guerras provocadas por los poderes globalistas? ¿Qué tienen que ver los tirios con los troyanos? ¿No será que los primeros han creado a los segundos para que, desde sus tribunas mediáticas, se infiltren troyanamente entre la progresía, a la que lavan el cerebro haciéndose pasar por antiglobalistas y antiimperialistas, sabedores de que, al ser presuntamente progres, pueden vender mejor sus ruedas de molino globalistas que si éstas vinieran desde la caverna de la derecha liberal?

Siendo así, ¿cómo van estos troyanos a condenar el Estado Islámico, fuerza de choque creada y sostenida por los poderes globalistas para que, bajo la apariencia de «movimientos populares» que luchan por la democracia, los terroristas del ISIS desestabilicen a países ricos en petróleo y los metan en el redil del NOM?

Desde este punto de vista típico de los tirios del globalismo, no es de extrañar que los troyanos afirmen que la solución al terrorismo yihadista debe ser política, algo así como una «alianza de civilizaciones», expresada en poner florecillas silvestres en la boca de los fusiles, hacer cadenas humanas con aroma de patchouli y cintas en la frente que nos hermanen con la musulmanía radikal, dialogar a lo Carmena en simposios multikulturales, fraternizar con los yihadistas en asambleas franciscanas de místicos contubernios.

En cuanto al conflicto de Siria, la troyanía afirma que el único culpable de la guerra devastadora es el gobierno tiránico de Asser-al-Asad y los países que lo apoyan- todos, curiosamente, fuera de la conspiración por el gobierno mundial: Irán, Siria, Rusia, Hezbollah…
¿Pero qué es lo que observan estos observadores? Siria es una encrucijada entre 3 continentes, y alberga las segundas reservas mundiales de petróleo, y las primeras o segundas de gas. Además, Israel tiene a este país en su punto de mira para expansionar sus territorios, y es la plataforma para saltar Irán…

Por si esto fuera poco, todo el mundo sabe -menos ellos, qué csualidad- que el conflicto se originó porque el gobierno sirio se negó a aceptar que pasara por su país un gasoducto que llevara el gas desde Qatar a Europa -en detrimento de Rusia, país al que los poderes globalistas tienen en su punto de mira por negarse a secundar sus políticas-, proyecto que contaba con el apoyo de Turquía, Israel, EEUU y los países del Golfo, a lo que hay que añadir que Siria es un país al margen de los poderes elitistas que conspiran por el NOM. Con tal currículum, carne de cañón para el NOM.

La estrategia es siempre la misma: se demoniza al gobernante de turno, acusándole de violar los derechos humanos a través de tremendas campañas en su contra en los medios de comunicación globalistas. Después vienen los troyanos, los izquierdosos, para justificar intervenciones humanitarias que rescaten a la gente de esas tiranías, apoyándose en sospechosas ONGs.

Luego es la hora de los bombardeos, de la rapiña petrolífera, de la jugosas reconstrucciones. De la democracia que se perseguía, ni rastro: solo ruinas y una enorme marea de refugiados que invade Europa, sabiamente planificada por los poderes globalistas, que pretenden arrasar la civilización occidental con ese multiculturalismo destructor de las identidades nacionales.

Donde la Troyanía muestra en todo su esplendor su pesebrismo del NOM, es en el manifiesto que 124 personalidades troyanas de este país firmaron para protestar contra la represión de las movilizaciones en Siria: «Desde Marruecos a Bahréin la reivindicación es esencialmente la misma: un cambio pacífico y radical que instaure una democracia política real y que ampare y promueva los derechos sociales y económicos de la mayoría.

Millares de manifestantes pacíficos han sido asesinados por las fuerzas de seguridad del régimen de Bachar Al-Asad, que no ha dudado en recurrir al bombardeo de ciudades y pueblos. Un número aún más elevado de personas han sido detenidas y sistemáticamente torturadas. Los derechos humanos básicos, desde el derecho a la vida al de expresión, están siendo masivamente violados por las autoridades sirias en un país cerrado a la información independiente.

Quienes suscribimos esta declaración queremos expresar nuestra condena por estos hechos: no hay justificación posible para esta guerra abierta que el régimen sirio libra impunemente contra su propio pueblo.

Nuestra condena no encubre la solicitud de ninguna intervención militar occidental ni la imposición de un asedio medieval contra la población siria. Rechazamos abiertamente -como lo hacen los propios sirios, que luchan por su libertad- cualquier forma de presión militar y de tutelaje colonial. Pero nos resistimos a aceptar que nada pueda hacerse frente a lo que está ocurriendo en Siria, que la pasividad y el silencio amparen los crímenes que se están cometiendo en Siria».

Entre los firmantes está un tal Juan Carlos Monedero… y Sampedro, Gaspar Llamazares… Este apoyo a la intervención en un país sometido a la agresión globalista por parte de estos troyanos supuestamente antiglobalistas también se produjo en los casos de Libia e Irak, a través de tribunas mediáticas como las publicaciones «Sin permiso» – a cargo de Gerardo Pisarello-, «rebelión.org» -con el pseudoprogre Santiago Alba Rico-, del diario «Publico».

Una expresión típica cuando se quiere explicar la alianza entre enemigos irreconciliables es la de que algo es «de tirios y troyanos», que hace referencia a la enorme rivalidad que hubo en la antigüedad entre las ciudades de Tiro (en Fenicia), y Troya por la hegemonía comercial en el Mediterráneo. Lobos y corderos hermanándose, extremeños que se tocan…Troyanos anticapitalistas y antiimperialistas haciendo extraña coyunda con los tirios del globalismo imperialista.

Sí: algo huele a podrido en TiriTroyalandia.

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