Mayte Alcaraz

«Con Iglesias y Sánchez ha llegado la primavera a la Carrera de San Jerónimo»

"Con Iglesias y Sánchez ha llegado la primavera a la Carrera de San Jerónimo"
Mayte Alcaraz. PD

Mayte Alcaraz tacha de «remedo de un vídeoclip de El Corte Inglés» el posado callejero que efectuaron Pedro Sánchez y Pablo Iglesias:

Hace unos años mi amigo y vecino de columna Luis Ventoso me regaló un libro, que devoré con la ansiedad que requiere el afecto, de una fuerza narrativa impresionante, un universo en sí mismo sobre las tramas corruptas del narco en México, la violencia llevada al límite, sus conexiones con el poder policial y político fuera y dentro de ese país, la feroz venganza infligida entre sus protagonistas y, por encima de todo, su desenlace final, una epopeya sobre la traición. Ayer descubrí, porque en la nueva política con ventanas a los telediarios las anécdotas venden más que las categorías, que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias ocuparon las vísperas de su reunión en hablar del descomunal libro de Don Winslow, del que ambos dirigentes se declararon rendidos admiradores.

Dice que:

Quizá la lectura común, la curiosidad por conocer hasta dónde pueden llegar los más bajos instintos humanos, la guerra crudelísima entre quienes se dicen hermanos que refleja «El poder del perro», sea de lo poco sustantivo que a los admiradores de Winslow nos regaló la enésima puesta en escena con que deleita a su parroquia socialista el secretario general del PSOE, que ayer montó al alimón con quien quiere birlarle el puesto -no iba a ser Susana Díaz la única- de timonel de la izquierda en España. La soleada mañana en Madrid y la masiva presencia de medios convirtieron el encuentro en un remedo de los videoclips de moda con los que El Corte Inglés saluda la primavera en España. Emidio Tucci y Green Coast, las marcas blancas de moda masculina de estos grandes almacenes, hubieran firmado sin pestañear ese paseo bajo el sol radiante de Madrid; esas sonrisas de plástico; esos saludos «progres» con que arrumbar la «burguesa y facha» costumbre de estrecharse la mano. Hasta la intervención de Sánchez coincidió con el comienzo de los informativos de las tres de la tarde; un «generoso» gesto con las televisiones para que pudieran conectar en directo.

Subraya que:

Y tras todo eso, nada. Más allá de que haya llegado la primavera a la Carrera de San Jerónimo en Madrid y de que se lleven las parkas de color militar, los abrigos cortos de paño y el azul -quién lo iba a decir- en pantalones (Sánchez) y camisa (Iglesias), poco nuevo que contar. El desiderátum con el que el líder socialista tenía que acudir a la reunión del comité federal del sábado para que no se impacienten los barones y la dulcificación de la imagen estalinista que a Podemos le puede pasar factura electoral obligaban a esta producción de la factoría «Nueva Política». Porque la aritmética sigue sin sumar, la única renuncia (o chantaje) de Iglesias es a un cargo que él se había autoconcedido y a Rivera no se le va a ocurrir dilapidar su mejor activo de hombre responsable y centrado por apoyar una locura progrepopulista con la que no obtendría más que su decapitación electoral en los próximos comicios.

Y concluye:

Volvemos a la casilla de salida: ha comenzado la campaña electoral. Hasta entonces, un consejo: más Winslow y menos Tucci.

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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