Manuel del Rosal García

Eurabia o la sociedad decadente

Eurabia o la sociedad decadente
Manuel del Rosal García. PD

Oriana Fallaci popularizó en los años 90 el neologismo EURABIA y denunció la decadencia de la civilización occidental, amenazada por el fundamentalismo islámico, considerándola incapaz de defenderse. Según Fallaci, Europa terminaría por ser una colonia del Islam no solo en lo físico, sino también en el sentir.

El 24 de agosto del año 410 Alarico I, rey de los visigodos tomó Roma. Fue un hito clave en el final del Imperio romano de Occidente, Alarico no tuvo ni que llamar a las puertas de Roma, se le abrieron desde dentro; tal era la decadencia a la que había llegado el mayor y mejor organizado imperio que conocieron los siglos. Todavía algunos historiadores se preguntan cómo un imperio como el romano pudo caer en manos de la barbarie.

Unos historiadores se lo preguntan, otros como Jérôme Carcopino, historiador y arqueólogo francés, lo explican.
A través de las páginas de las obras de Carcopino vemos como el caballo que la astucia de Ulises ideó para entrar en la ciudad de Troya y colocar sus ejércitos dentro, no fue necesario para que los barbaros entraran en Roma. El caballo de Troya de los bárbaros llevaba ya muchos años dentro de la ciudad, el caballo de Troya en Roma era la misma sociedad romana que estaba podrida.

No se puede transcribir en el estrecho margen de un artículo toda la exposición que Carcopino hace de la decadencia de la sociedad romana. Transcribo lo que, desde mi punto de vista, es lo más notable: «Era más ventajoso ser inmigrante que ciudadano pobre y libre» «Se calcula que más de 175.000 personas solo en Roma ciudad vivían de la Annona, el equivalente a nuestros servicios sociales, cuyo único trabajo consistía en pasar una vez al mes por la ventanilla y poner la mano» «La clase media vivía como podía ahogada entre los plutócratas por arriba y los subsidiados por abajo»

«Las concentraciones de capital no eran menores que las que hoy tienen en la City o en Wall Sreet». «La economía productiva había sido sustituida por la especulación» «La jerarquía estaba marcada por el dinero, este, en lugar de circular por las familias laboriosas y fructificar con el trabajo y la economía, se concentraba en un número cada vez más restringido de privilegiados…» «La especulación urbanística tenía un crecimiento desenfrenado que, en Roma, Banco del Universo, constituía la columna vertebral de su economía»

«Los intermediarios, políticos y los que recibían favores imperiales eran las plagas que se alimentaban de la inmensa clase media» En el aspecto familiar dice lo siguiente: «Roma era una sociedad que, habiendo perdido la autoridad del pater familia y ganado la liberación de la mujer, había adquirido el hábito del lujo y la pérdida de los valores»

«Frente a las heroínas de la mater familia de la República es preciso oponer las esposas «liberadas» o mejor «desenfrenadas» «Los hijos, abandonados de la madre y sin la autoridad del padre, se convirtieron en el eterno niño mimado» «Ya fuera por un descenso voluntario de la natalidad o a causa del empobrecimiento de la raza, lo cierto es que las uniones romanas entre el siglo II y III con frecuencia resultaban estériles»

«Las mujeres, por no querer renunciar a su estatus y a su aspecto físico, renunciaron a la maternidad» Esto incidió, como veremos más tarde, en la composición de las legiones romanas «El feminismo que triunfó en la época imperial no aportó más que competitividad y lucha por la superioridad; y la conclusión a la que llegamos es que, al emular en exceso a los hombres, las romanas terminaron adquiriendo antes sus vicios que sus virtudes»

» La independencia de la que gozaban las mujeres romanas trascendió en costumbres licenciosas y a la disolución de los lazos familiares»

El satírico Juvenal dice: «Vivit tamquam vicina mariti (Empiezan a vivir como simples vecinas de sus maridos) Otro satírico, Marcial dice así: «Uxorem quare locupletem ducere nolim quaeritis? Uxori nubere nolo meae (Cómo los hombres pueden permiten que les asfixien bajo el velo nupcial)»

«La familia romana, ese edificio sin fisuras de los heroicos tiempos de la República se resquebrajó por todas partes» En cuanto a la educación y a la cultura baste apuntar lo que señala Plinio el Joven:

«Como consecuencia de la liberación de la mujer, los hijos se desarrollaban en una situación de grave abandono materno».

En esta situación los adolescentes y jóvenes no tenían el mínimo respeto a sus maestros y en esta falta de respeto le acompañaban los padres. «El descrédito de la profesión de maestro era notorio hasta tal punto que era representado en el teatro como un traidor» «Así pues, – dice Quintiliano – el ludus litterarius, cuya función era instruir a la juventud, lo único que hacía era corromperla».

Y llegamos al ejército, a las invencibles legiones romanas que a causa de la catástrofe demográfica antes enunciada por le renuncia de las mujeres a la maternidad y a la degradación de la raza, ya no eran romanas, sino una mezcolanza de mercenarios de todas las razas a las que tuvieron que acudir para poder completar la leva. Las legiones romas ya ni eran romanas ni sentían como romanas.

No sé si al lector le suena la letra y la música de lo que dice Carcopino sobre la sociedad romana que pasó de ser sólida, firme y con valores a líquida, débil y sin valores. A mí me suena a la sociedad europea actual. Roma estaba podrida por dentro, aunque el oropel brillará por fuera, en ese estado Alarico I ni siquiera tuvo que empujar las puertas de Roma que estaban abiertas de par en par por una sociedad degradada que había olvidado el valor, el coraje y la dignidad.

¿Se encuentra la sociedad europea de este siglo XXI en la misma decadencia y degradación que la sociedad romana de hace 2.000 años? ¿Se encuentra Europa en los inicios de lo que puede abocarla a cambiar su nombre por Eurabia?

La sociedad es un organismo vivo y como tal compuesto por células. La familia es la célula de la sociedad.

Si quiero destruir un organismo me basta con destruir sus células. Si quiero destruir la sociedad me basta con destruir a la familia. Y aquí me viene otra pregunta: ¿está destruyéndose o ya está destruida la familia en Europa? Si es así, la sociedad europea también lo está.

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