Julia Navarro

Hablando se entiende la gente: Rajoy y Puigdemont

Hablando se entiende la gente: Rajoy y Puigdemont
Rajoy con Puigdemont. EP

El encuentro entre el Presidente del Gobierno y el de la Generalitat es una buena noticia porque supone acabar con la anomalía en las relaciones entre ambas instituciones.

Evidentemente tanto Mariano Rajoy como Carles Puigdemont han constatado que les separa un abismo, que no es otro que las intenciones del bloque independentista catalán, del que Puigdemont forma parte, para convocar una referéndum de autodeterminación.

Pero los abismos por grandes que sean se pueden solventar tendiendo puentes, y en política no hay mejor puente que el diálogo.

Pero a Mariano Rajoy es un político al que le cuesta hablar con sus adversarios, y el anterior presidente de la Generalitat, Artur Mas, actuó de manera artera y absoluta deslealtad, así que esa falta de diálogo es lo que provocó ese abismo al que muchos catalanes y desde luego la inmensa mayoría de los españoles nos hemos asomado con espanto.

En esta ocasión el presidente de la Generalitat, amen de reiterar el empeño del bloque al que representa de convocar un referéndum, le ha entregado al Presidente de Gobierno un memorando con un buen número de cuestiones que pueden y deben de ser tratadas y conseguirse acuerdos entre ambas administraciones.

La infraestructuras, el déficit, inversiones, deudas, etc, son asuntos si me apuran que se puede calificar de «técnicos» o de asuntos corrientes, en los que no hay razón para no llegar a acuerdos que sin duda facilitarían el diálogo entre el gobierno central y el autonómico y rebajarían la tensión existente.

En mi opinión Rajoy acertó manteniéndose firme ante los embites independentistas de Artur Mas y sus aliados, pero se equivocó rompiendo el diálogo con la Generalitat. El próximo gobierno, sea el que sea, tendrá que desandar parte del camino.

Es decir, tendrá que restablecer una relación cotidiana con la Generalitat y buscar respuestas conjuntas a los problemas de los ciudadanos que viven en Cataluña, pero por otra parte tendrá que hacer cumplir la legalidad donde no caben referéndum con fines separatistas.

Pero lo importante, lo más importante será hablar y hablar y hablar. Y es que hay que hacer bueno ese dicho de que hablando se entiende la gente.

Pues eso.

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