Víctor Entrialgo de Castro

El viaje a ninguna parte

El viaje a ninguna parte
Víctor Entrialgo de Castro, abogado y escritor. PD

Lo único claro despues de cuatro meses es que este viaje interminable de Pedro Sanchez con taxis y furgonetas de alquiler sin conductor no llevaba a ninguna parte. Luego el tiempo, supremo juez, ha dado la razón a quien obtuvo más votos y se la ha quitado a quien ha montao todo éste sindios, vendiendo soberania, sólo para quedarse.

Sanchez, un jefe de planta altanero y chulesco, ha montado este escenario de comediantes despreciando al partido más votado y aprovechando que en España hay mucha gente que quiere vivir de la política sin trabajar, ha paralizado nuestra vida pública.

Conclusión: el intento bienintencionado del electorado de castigar el bipartidismo en las elecciones ha resultado un absoluto fiasco. Ahora, corresponde al pueblo, aparte de criticar a los políticos que elige, hacérselo mirar.

Si aquí no hay quien viva, lo siguiente es la que se avecina. Seguimos atrapados entre Sanchez, las mareas, Compromis y su paella, las «confluencias», Cataluña si que es pot, La Colao, Pescados Recio, Enrique Pastor y el juerguista de Amador. O sea, la sopa de siglas y letras y el absurdo comunitario de vecinos que quienes ser políticos y, además, propietarios.

Este cuento de progresias, caperucitas leninistas y el cursi de Garzón al que Pedro Sanchez se ha agarrado hasta ahora con un berrinche para no irse del cumpleaños, aunque ahora diga, una vez más, todo lo contrario, precisa de un gobierno fuerte que reduzca el deficit de Bruselas y que frene el paulatino deterioro económico que está produciendo la incertidumbre internacional provocada por un político irresponsable y caprichoso.

El jefe del Estado llama a consultas. El Sr. Iglesias se pierde por el camino revisando las hojas del último intento de pacto de esa paella de progreso poco hecha y algún comisario político en tve suspende el telediario de las tres para conectar en directo con su rueda de prensa.

Y el camarada sale, va y dice que «Él», se ha vuelto a «reunir» con el jefe del Estado, como si los demás no hubiesen acudido «a consultas» y como si «Él» y el Rey fuesen dos dignatarios de igual a igual, para concluir, pomposa y presuntuosamente, como siempre, que ha vuelto a ver al Rey, lúcido y solvente, como si le correspondiese a él examinar.

Zapatero ha sido el peor gobernante de España en mucho tiempo pero su condición humana, al decir de quien le conocen, es infinitamente mejor. Pedro Sanchez, el conductor de este viaje a ninguna parte, con no importa qué pasajeros, puede superarle en lo primero sin llegar a gobernar. En lo segundo me temo que no.

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