David Gistau

Schz prolonga el ciclo nefasto de Zetapé potenció en el PSOE

Schz prolonga el ciclo nefasto de Zetapé potenció en el PSOE
David Gistau. PD

Reflexiona este 3 de mayo de 2016 el siempre brillante David Gistau en ‘ABC’ sobre la lengua de madera de nuestro políticos y el tipo d emensajes que lanzan a la ciudadanía:

  • Resulta comprensible que Schz insista en tratar al PP como un partido tóxico y antagonista. Y más en campaña: ¿a quién se le ocurriría salir a pedir el voto de la izquierda dejándole a Rajoy pegados en la nevera «post-its» de amor y futuro?
  • Es posible hacer la interpretación de que Schz prolonga así un canon sectario, el que ordena la vida pública en función de hondos prejuicios ideológicos, a veces importados de los años treinta, que el ciclo nefasto de Zetapé potenció en el PSOE hasta el punto de incrustar en el lenguaje político habitual fórmulas como la del «cordón sanitario». Aportación, en este caso concreto, de una mentalidad montonera que cuajó a gusto en aquel socialismo.
  • Pero también es cierto que conservar el juego de contrapesos sobre el cual basculó el bipartidismo como la pértiga de un funambulista que al parecer se ha caído es un modo de mitigar la sensación de excepcionalidad, de régimen agredido, que al final corre el riesgo de proscribir los matices que lo hacen diverso y complejo.
  • No estamos en el País Vasco de los años de plomo, cuyos asesinatos inspiraron una alianza constitucionalista de socialistas y populares contra los matones y contra la indulgente comprensión nacionalista de los matones: muchachos apenas un poquito descarriados, como en una adolescencia pistolera que requiere paciencia con el hijo bruto.
  • Lo que se entiende menos de la precampaña de Schz es que, al mismo tiempo que señala diferencias con el PP, proclama semejanzas con Podemos. O sea, ¿que da igual votar a uno que a otro? ¿Podemos es sólo un paso evolutivo, generacional, más «cool» y menos envejecido, de esa socialdemocracia cuyo monopolio es precisamente la lucha de la que depende la supervivencia misma del PSOE? Me resulta incomprensible.
  • Incluso bajo la etiqueta de la izquierda que tiene el efecto benéfico de convertir en algo bueno y progresista por definición cualquier cosa que toque aunque sea como mera coartada.
  • Desde las últimas elecciones, en las que Podemos jugó a la transversalidad escandinava y a la socialdemocracia, Iglesias ha salido como un socio y un igual moral a Otegui. Se ha quedado silente en un Parlamento que aplaudía en homenaje a los presos de conciencia venezolanos.
  • Ha pergeñado proyectos distópicos, totalitarios, que atacan libertades económicas y de prensa y anticipan una estatalización abrumadora e incompatible con la autonomía individual de Occidente. Ha promovido una fusión con IU que constituye la renuncia a la máscara socialdemócrata de un partido originario del comunismo fósil que sólo por cálculos fingió que este la parecía viejo y perdedor.
  • ¡Y dice Schz que sólo ve semejanzas! Si el líder de la socialdemocracia española no es capaz de ver las diferencias con Podemos y las amenazas que trae Podemos para el recipiente de valores socialdemócratas que él debería defender -o al menos conocer-, entonces el PSOE se merece lo que le va a ocurrir. Ya le están calentando las marmitas.

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