Manuel del Rosal García

La oclocracia y el sondeo del CIS

La oclocracia y el sondeo del CIS
Manuel del Rosal García. PD

«Cuanto más democrática se vuelve una democracia, más tiende a ser gobernada por la plebe, degenerando en oclocracia» Aristóteles

Oclocracia. Definición: Gobierno de la muchedumbre, de la plebe.

La oclocracia se crea, se fomenta, se construye mediante la acción demagógica estimulando las emociones irracionales de la muchedumbre. Maquiavelo decía que la oclocracia se presenta como el peor de todos los sistemas políticos, el último estado de la degeneración del poder. Jean Jacques Rousseau, en su obra El contrato social define a la oclocracia como la degeneración de la democracia. Pensadores como Aristóteles, Pericles, Giovanni Sartori, Juvenal, Shakespeare, Lope de Vega, Ortega y Gasset o Tocqueville, entre otros, han advertido del permanente peligro de la oclocracia para el normal desarrollo de la democracia popular porque, mediante el uso de los sentimientos más primarios de las personas, se les hace creer mediante la manipulación y la demagogia, que son las depositarias de la «legitimidad» democrática y hacia las que vuelcan todos sus esfuerzos propagandísticos y manipuladores. La oclocracia es una democracia viciada y corrompida donde los que gobiernan no son los políticos, sino los demagogos que lo hacen, no con la acción de gobierno, sino mediante la oratoria, la retórica y el control de la población.

El sondeo del CIS dice que el 26J será un fiel reflejo del 20D. Catorce o quince partidos cohabitaran en el hemiciclo del Congreso. El voto, una vez más, resultará disperso y al igual que en el 20D obedecerá al voto influenciado por los demagogos que juegan con los sentimientos primarios de los ciudadanos, con sus necesidades, con sus decepciones, con su indignación. Un voto que los ciudadanos dan a quien, mediante la demagogia más burda, más antigua y más indecente revestida del oropel de la logomaquia, de la retórica, de la manipulación y la mentira, les han convencido de que con ellos desaparecerán todos sus problemas.

¿Se puso en España la semilla de una oclocracia el 20D? Parece ser que, según el sondeo del CIS para el 26J, sí. Los partidos populistas y demagógicos siguen acaparando votos de unos ciudadanos incapaces de ver lo que hay tras las promesas irrealizables de quienes les manipulan. ¿Dónde estaban estos partidos de la izquierda, de la izquierda populista, de los nacionalismos irrealizables y de la pureza inmaculada en los años anteriores a la crisis?

Estaban agazapados, escondidos; acechando el momento en que la pobreza, las carencias, la indignación, el rencor, el resentimiento de los ciudadanos permitiera a estos partidos usar su sufrimiento para manipularlos obscenamente, porque estos partidos necesitan la pobreza para ganarse a los ciudadanos; saben que en los momentos de riqueza sus mensajes envenenados serían tirados al estercolero por los ciudadanos.

Y es ahí cuando la oclocracia hace acto de presencia porque esa degeneración de la democracia nace y se desarrolla amparada en los sentimientos no en el raciocinio, ni en la reflexión, sino en la rebatiña, en el arrebato de la indignación ciudadana, y es entonces cuando aparecen estos profetas de un mundo feliz que estaban escondidos en la oscuridad de sus ruindades y mezquindades demagógicas, y es por esto que yo digo que, aunque el ciudadano vota libremente, a veces no puede hacerlo en libertad porque su libertad está condicionada por una situación de pobreza, de carencias, de falta de trabajo, de un futuro incierto. Y así es como votaron millones de españoles el 20D, y así es como votarán millones de españoles el 26J.

La oclocacia llamó a las puertas de la Moncloa el 20D, si los sondeos del CIS se confirman, puede que el 26J se instale en ella y penetre hasta la cocina con la formación de un gobierno, no de políticos demócratas, sino de demagogos sin escrúpulos.

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