Eleonora Bruzual

El “Convive” Maduro

El “Convive” Maduro
La periodista Eleonora Bruzual. PD

Nada ha cambiado para bien, los cambios si es que se dan, nos acercan aún más a la catástrofe humanitaria.

Venezuela es una guarida lóbrega, hedionda, donde los más necesitados mueren de hambre y mengua, y los que tienen algo de dinero se descapitalizan y empobrecen porque para conseguir cualquier cosa la tienes que pagar a precio de oro, porque son los bachaqueros (Traficantes revendedores) y sus jefes los militares rojos los que deciden precios y sacan productos…

Militares presentes en cada expendio de alimentos o medicamentos, con sus caras feroces y sus armas de guerra, mostrándonos los colmillos y pateando nuestra dignidad.

Y entre los Troglodytes gorilla, el más ruin: Vladimir Padrino López, que coloca en su cuenta twitter:

«Orgullosos, como nunca antes, de ser soldados y soldadas de nuestra amada Venezuela», eso horas después de haber mandado bestias antimotines de la guardia nacional a golpear y vejar a ancianos indefensos cuyo único delito fue salir a protestar por su derecho a cobrar el bono de alimentos y medicinas que Maduro prometió en febrero de 2014 y simplemente se niega a dárselos.

Pero así son estos malandros armados y empoderados. Así es el «Convive» Nicolás Maduro, que niega la vida y la dignidad a la gente buena, y se revuelca con las hordas de lo que definen como «Motorizados chavistas» verdaderas bandas que salen a aterrar a la ciudadanía, apoyados en la impunidad que les brinda esta tiranía inmunda. El «Convive Maduro» les asigna pensiones a estos delincuentes carnetizados, otro brazo armado de la Peste Roja que hay que mantener contentos y siempre dispuestos a salir a matar para impedir cualquier cambio.

En tan solo una semana muchos otros niños aquejados de cáncer han muerto por falta de medicamentos, cientos en el mismo lapso por desnutrición, pero un vasco de nombre Agustín Otxotorena, que dice ser empresario residenciado aquí, pero sin explicar cuál es su empresa, si constructora o importadora, si se dedica a actividades propias de los etarras radicados y cuidados en este escondrijo que una vez fue un país, o importa pelotitas de caca, con dólares preferenciales que le asigna el régimen más corrupto de nuestra historia republicana, asegura y lo cubre periodísticamente Ultimas Noticias, uno de los tantos periódicos que esta peste ha comprado, -y lo copio textual, solo con algunos paréntesis necesarios- que: «el universo de la Tintori y de sus acólitos (atacando descaradamente a la valiente Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López) no es de escasez precisamente.

Y no hay un éxodo como el de los ÑUS en el Serenguetti por escapar del país, los aeropuertos no están colapsados de familias de clase alta huyendo del país. (Nada dice este porcus bípedo del 70% de los judíos venezolanos, de distinta clases socioeconómicas, que han abandonado el país, ellos y millones más). Los ricos y acomodados siguen en sus casas, en sus urbanizaciones, que no están despobladas, precisamente»…

Y nombro aquí a este «Parroquia» del castrochavismo ladrón y asesino, demostrando así, primero el odio que es común a estos españoles mal llamados progres, infinitamente delincuenciales y vivarachos que han sacado jugosas tajadas del saqueo que los chavistas y sus chulos han realizado en Venezuela, y segundo que miente descaradamente, porque al hacerlo de alguna manera paga las prebendas que le da la peste roja.

Un pendejo, resentido social que trata de distraer y a algún tonto engaña, justo cuando desesperado todo el combo de indecentes ven derrumbarse la pretensión de quedarse con Venezuela hasta el dos mil siempre, y el mundo entero conoce de la tragedia, la depredación y el despotismo bárbaro que ha imperado por 17 años.

El Convive Maduro hoy moviliza hasta sus seguidores más gilipollas o más impresentables; no desdeña ningún mentiroso, ni tampoco ningún gorila.

Solo le queda el lumpen, la carroña a este malandro colombiano que muestra su calaña cuando al honorable y solidario Secretario General de la OEA le dice: «La carta democrática la puede poner en un tubito bien fino y darle mejor uso señor Almagro. Métase su Carta Democrática por donde mejor le quepa…»

Porque esta es la tiranía de los malvivientes, con sus crímenes y su argot que les comparto… Convive: nombre que un delincuente le da a otro compinche. Parroquia: Apodo con el que se llaman los malandros que residen en la misma zona y con quienes se tiene un buen trato.

Así que el colombiano que nos estamos calando es un «Convive» y de lo peor. Y cada cómplice, un «Parroquia».

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