Laureano Benítez Grande-Caballero

España: el maravilloso país del estilazo

Esta gentuza radikal también ve machismo en los piropos, una prueba más de que su esperpéntica ideología roza lo enfermizo (dedicado a «Lobo» Carrasco)

España: el maravilloso país del estilazo
Laureano Benitez Grande-Caballero. PD

Pues decíamos ayer que la horda podemita tiene su más excelsa metáfora en una manada de lobos aullando a la Luna de la Moncloa, disfrazados ya alevosamente de Caperucitas Rosas -lo de la piel de cordero les sigue pareciendo muy fuerte para tranquilizar a los votantes asustadizos- en un maremágnum de tertulias televisivas manipuladas donde solo les falta aparecer con el hábito de las Hermanitas de la Caridad. ¡Si hasta le han hecho a los niños la promesa electoral de que eliminarán los deberes en Primaria! Ole y ole: a esto se le llama cuidar la cantera.

Como lobos que son, han lobotomizado desde cadenas televisivas amigas a una parte sorprendente de la población española, pero, al igual que todo cerdo tiene su San Martín, toda manada lobuna tiene su lobo negro, y a ésta le ha salido el inevitable grano en el culo. Responde al nombre de Carrasco.

Tras la victoria de la tenista española Garbiñe Muguruza en Roland Garros, al «Lobo» Carrasco, exjugador del Barcelona, se le ocurrió dedicarle un requiebro en un tuit con el que felicitaba a la jugadora por su triunfo: «Y si de estilo escribo, Felicidades a @GarbiMuguruza por su primer Roland Garros y por esas piernas tan maravillosas. Qué estilazo!!!».

El piropo cayó como una bomba en las filas del radikalfeminismo, que también cuenta entre sus militantes a giliprogres barbudos, no se crean. Las críticas no se hicieron esperar, con tuits alucinantes como: «Tu comentario machista sobra y MUCHO. Garbiñe es campeona y punto, no un trozo de carne». «Qué tuit mas asqueroso y de viejo verde. Qué pena».

Ante esta nueva mamarrachada de los radikales, cabría preguntarse en primer lugar si están seguros de lo que el «Lobo» entiende por «piernas maravillosas» y «estilazo», pues igual se estaba refiriendo a la agilidad, elasticidad y potencia deportiva de las extremidades de la tenista, y no a su belleza. Y digo yo que el Carrasco sabrá mucho de piernas…

Lo de «estilazo» me da que significa que el exfutbolista está alabando la clase de Muguruza, muchacha muy femenina que rezuma estilo y buen gusto en sus movimientos, gacela ella, cosa que digo aunque a las calenturientas y desequilibradas mentes de la gentuza morada también pueda sonarle a piropo machista execrable.

Así que decir de una mujer que tiene maravillosas piernas es machismo descarnado… fascismo, vamos. Pero vamos a ver, si «Lobo» era un genial regateador, pues no es de extrañar que sepa dedicar requiebros a las piernas de una joven, pues el regate es en el fondo una modalidad de requiebro.
Sospecho que lo que fastidió a la horda lobuna es que Carrasco mente una palabra que para los podemitas es completamente anatema, maldita: «estilazo». Porque díganme una sola mujer podemita que tenga, no ya «estilazo», sino simplemente estilo.

Las habrá con piernas bonitas, pero entre esta jauría no se llevan mucho los piropos, pues los lobos aúllan y enseñan los dientes, ya que están más entrenados para dar gruñidos, con los cuales insultan y amenazan a todo el que no comparta sus ideas, incompatibles con el arte del requiebro.

Con esta nueva payasada, ya tienen estos impresentables un «anti» más en su ya larga lista negra: antipiropo. Y a mí me da por pensar que, además de que sus gestos avinagrados de gente estreñida no son el mejor caldo de cultivo de los requiebros, también los condenan porque se trata de una costumbre española, y ya se sabe que esta chusma quiere arrasar con nuestra cultura, con nuestra idiosincrasia, con nuestro patrimonio consuetudinario, pues una Patria no solo se destruye desguazándola geográficamente.

Lo que sí está claro es que estamos ante otra «serendipity», es decir, una de esas casualidades desconcertantes que rozan el milagro, pues a mí eso de Carrasco me suena a eso de «¡Toma del frasco!», un españolismo de tronío, que viene a significar algo así como «¡Toma castaña!», o «¡Chúpate esa!» -que diría el Neymar de turno, tras ganar la liga, supongo que dirigiéndose a los madridistas-.

¿Qué es lo que se chupa? Al Carrasco lo han puesto de «chupa de dómine», pero la viceversa en contra de los tontolinabos radikales es más demoledora: «¡Chupa del frasco!», les viene a decir el exfutbolista.

Frase que explica a la perfección el programa de Unidos Podemos. Porque el frasco ese de marras es el Estado, del cual quieren chupar muchos que, sin trabajar, quieren que los recursos públicos les cubran holgadamente todas sus necesidades, sin que ellos den un palo al agua, quitando sus posibles a los ricos, que no son más que explotadores. Ole y ole.

También se aplica esa frase para expresar el asombro ante un hecho infrecuente y sorpresivo, completamente anormal: por ejemplo, llamar machista alguien por decir de una mujer que tiene unas piernas maravillosas.

Pero hay más «serendipity», ya que eso de Carrasco nos lleva al Carrascal, y la cancioncita de marras asociada a esta palabra también tiene su miga: «¡Carrascal, Carrascal, qué bonita serenata!».

Pero vienen los energúmenos y rematan la faena con su censura: «¡Carrascal, Carrascal, que me estás dando la lata!». Y es que, aunque en aquellos tiempos castizos no se llevaba el feminismo, avinagrados los ha habido siempre.
¿Será delito de leso machismo dentro de poco rondar a nuestras morenas?

¿Nos amenazarán los Zapatas de turno en tuits agresivos por pelar machistamente la pava con nuestras gachís? ¿Perseguirán a los comercios de lencería, por machismo descarnado?

¿Pondrán en la picota el machista negocio de los cosméticos, y ya no podremos decir nunca más eso de «Chúpate esa, boquita de fresa? ¿Rociarán con sprays de pimienta a los mozos machistas que piropeen, como si fueran violadores verbales? Y más «serendipity», ya que Unidos Podemos lleva un corazoncito de colorines en el logotipo, y hablan de sonrisas.

¡Qué cursilería! Y luego condenan los piropos, que para mí son también corazoncitos coloreados, pero con más poesía.
Esperemos que esta gentuza se lleve un buen «Carrascón» en las elecciones, y podamos decirle los españolitos de siempre, ante su derrota: «¡Toma del frasco!», y «¡Chúpate esa!».

Sí, y, aunque los descerebrados tuiteros me digan que soy un facha, yo piropeo a mi país por anticipado, en patriótico requiebro a lo Carrasco: «España, país de territorios maravillosos, con estilazo».

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