Ignacio Camacho

«El PSOE se había dejado arrebatar por Podemos la hegemonía de la propaganda»

"El PSOE se había dejado arrebatar por Podemos la hegemonía de la propaganda"
Ignacio Camacho. PD

Ignacio Camacho aconseja al PSOE de Pedro Sánchez que la mejor manera de desenmascarar a los «farsantes» de Podemos, que diría César Luena, es comportarse como lo que verdaderamente es el PSOE, un partido socialdemócrata:

Los socialdemócratas son una especie en extinción como los linces; todo el mundo sabe que existen, pero nadie los ha visto. La frase corresponde a Íñigo Errejón, que demostró con ella ser un verdadero lince de la política, pues a los pocos días de pronunciarla hubo de ver cómo su jefe Pablo Iglesias reclamaba para su partido el membrete de la socialdemocracia. Y lo hizo además en nombre de Marx y Engels, autores como es bien sabido del célebre «Manifiesto socialdemócrata» publicado en Londres en 1848. Que una organización liderada por esta gente tan coherente y auténtica tenga cinco millones de votos y expectativas de otro millón más constituye un misterio de la sociología española que podrán estudiar en el futuro los alumnos de su querida Complutense. Tal vez la clave del éxito resida en que se trata, como ellos mismos reivindican, de políticos de Ikea: modulares, desmontables, con buena apariencia y fabricados a base de contrachapa barnizada en colores variados. Un producto de diseño liviano muy bien publicitado para consumidores de poca exigencia.

En cualquier caso, la impostura socialdemócrata ha soliviantado a los herederos de la patente, que entran al trapo de denunciar la falsificación y por tanto de encuadrar su campaña en el marco mental dibujado por sus adversarios. El problema del PSOE es que antes de la etiqueta de marca se había dejado arrebatar por Podemos la hegemonía de la propaganda, en la que siempre tuvo el liderazgo, y ahora va a remolque de unos tipos especializados en hacer política de catálogo. El populismo les ha birlado a los socialistas el sello de autenticidad con el mayor descaro y se ha fabricado con él un pasaporte ideológico falso. En la foto del documento desentonan un poco el bigote de Maduro, las proclamas revanchistas y otros rasgos mal ocultados del posleninismo original; en conjunto es una chapuza bastante burda, pero da el pego porque una significativa parte de la sociedad española está tan cabreada que parece dispuesta a dejarse engañar. Podemos no triunfa por lo que propone, sino por lo que rechaza.

Concluye que:

Para desenmascarar la superchería el PSOE, además de mostrarse irritado con más impotencia que cólera, podría hacer dos cosas que están a su alcance. La primera, cargar con todo contra los impostores, algo a lo que se no se atreve porque sabe que los puede acabar necesitando para pactar después de las elecciones… en el supuesto de que no quede triturado por los farsantes. Y la segunda es más sencilla: comportarse como un verdadero partido socialdemócrata, defensor del mercado, del equilibrio fiscal y de las reglas de juego del sistema. Con un programa que se parece al de Podemos sólo contribuye a incrementar la confusión y facilitar el remedo. No hay ninguna marca de prestigio que combata la imitación de sus productos tratando de parecerse a los de sus imitadores.

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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