Rafael Reina

El problema son las Tribus

El problema son las Tribus
Rafael Reina. PD

A ver como digo esto sin que se me ofendan las gentes, porque siempre estamos diciendo que tenemos una mente abierta pero cuando llega el momento de la verdad se ve que la cerramos.

En Oriente medio, los»A» se matan con los «B» que no se aguanta con los «C» ni con los «D» que se sienten bien con los «A» pero que no se hablan con ellos por causa de los «B». En América del sur no están en guerra, pero no se ayudan si no están en la misma onda de pensar.

Estados Unidos aún hay rescoldos entre el Norte y el Sur, pero están unidos cuando es «contra algo o alguien» y no quiere tener relaciones con sus vecinos del Sur, en Europa, juntos pero no revueltos, Inglaterra si pero no, Francia dice bueno pero a ver qué pasa, Alemania empuja pero con la cuerda tensa y en África, ahí ni meterse.

¿Qué pasa en realidad, que tenemos los humanos que no somos capaces de permanecer unidos si no es con una guerra como razón, que no somos capaces de acércanos los uno a los otros por otra cosa que no sea el interés propio?

Quizás el mejor sitio que podemos mirar es en «la cuna de la civilización», nuestro Oriente Medio.

Esta zona, donde las más antiguas culturas aún persisten, donde sus sociedades siguen ancladas casi en los primeros años, nos dan una ventana al pasado al cimiento de nuestro presente.

Para ver lo cercano que están esos dos extremos de la historia en estos países, (Aquí hace falta la mente abierta), quisiera compararlo con el comportamiento de algunos animales cuya organizaciones sociales son gregarias, con estructuras jerarquizadas.

Algunos depredadores como los leones que viven en manada, cuando el líder es retado y vencido, el nuevo jefe lo que primero hace es eliminar la camada de los más pequeños y que impiden la procreación de sus madres y aparearse con las leonas sin crías. Con esta acción, elimina la descendencia del anterior líder, asegura su linaje y envía un claro mensaje a los jóvenes de la manada de quien es el nuevo jefe.

En estos países de Oriente medio, aún persiste la violación como muestra de poder y de sometimiento al resto de la familia, grupo o pueblo. Pero desde el lado de la parte violada representa la pérdida del linaje, la ruptura de la continuidad de la familia y de la homogeneidad de la tribu ya que en estas sociedades una mujer violada no es pura y no proporciona la pureza de sangre necesaria del linaje, de ahí que aun hoy días, muchas familias no deseen que sus alevines se casen fuera del círculo, de la élite que conforman su estatus social incluso en occidente.

Este instinto está gravado en nosotros, es parte de nuestro programa genético y lo vemos cada día en nuestro comportamiento. Podemos estar abiertos a todo tipo de relaciones, a todos los niveles pero cuando nos empezamos a ver en minoría, cuando vemos que los miembros de la otra tribu o tribus nos superan en número, pensamos en nuestros hijos y nietos.

Es cierto que este sentimiento está más acusado en unos grupos que en otros, hay razas que aun hoy mantienen el concepto grupo/familia/tribu muy arraigado. Los gitanos aún mantienen una férrea estructura tribal, con leyes internas, valores muy diferenciados a los del resto del país donde residen que a veces le hace enfrentarse con la sociedad y la justicia.

Cuando este sentimiento se ve reforzado por una diferencia idiomática, un color de piel o pelo, unas costumbres folclórica o incluso culinaria, lo que suele ser un atractivo, se convierte en un problema si el nativo se siente amenazado.

En nuestra civilización occidental a los líderes no se les mata ni a los infantes se aniquilan, pero si se usa estos sentimientos para mover mazas y voluntades y aunque por muy doloroso, ofensivo y molesto que sea, estamos rodeados de ello, Cataluña y País Vasco son dos ejemplos de tribus que insisten en tener control de su propio destino, de no convivir con los que no son como ellos, en ser independientes. Se les llama País, Nación, Pueblo pero básicamente es la tribu.

Yo soy un partidario de la inmigración controlada y a la ayuda a los países en desarrollo mediante las inversiones en infraestructuras públicas, educación, salud para facilitar el desarrollo de los países, al soporte de gobiernos democráticos mediante la protección de sus ciudadanos si es preciso con la fuerza, pero no estoy de acuerdo con la inmigración descontrolada y de mantener una población foránea con subsidios y ayudas sociales, creo que eso no es bueno ni para el país ni para los individuos.

Pero esa es la parte exterior, la humana, la políticamente correcta como la mayoría de nosotros, pero la más cercana, la genética… esa es también como es resto de los humanos, tengo mi tribu, que la defiendo con uñas y dientes.

Estos días estamos siendo espectadores de como otros líderes ponen alas a esos sentimientos para poder derrocar al líder establecido.

Estoy seguro que los nuevo lideres ganan las elecciones; nuestras mujeres e hijas no están en peligro de ser violadas sexualmente, de lo que no estoy tan seguro es si no lo seremos violados todos… ya me entiendes ¿No?

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